сряда, 17 ноември 2010 г.

Capitulo 8. Lo inevitable.

Capitulo 8



Finalmente sono el timbre de la clase de sociales. Era ultima hora de la tarde y todos estaban deseando llegar a casa, menos yo.

Quería hablar enseguida con los mellizos, no los había visto en todo el fin de semana y tampoco había vuelto a aparecer el lamborginni que se suponía que era suyo. Durante 2 días todo había cesado, tube tiempo de despejar la mente y pensar detenidamente sobre el tema. Lo único que podía convencerme de que todo lo que decian era verdad estaba a punto de exponerselo.

Se habían pasado toda la hora mirandome de reojo pensando que yo no lo veía. Cogí mi mochila y me fui directamente hacia ellos.

Pase al lado de Nicol y le pedi que se fuera, sin herirle, diciendole que tenia que tratar algo muy importante con los Leever. Luego la llamare.

-¡Hola Lisa! ¿Que tal has pasado el fin de semana?- pregunto Selene sonriendome. Se suponía que estaba enfadada, porque se suponía que eran unos mentirosos pero no había persona que pudiera resistirse a Selene.

-Bien, gracias por preguntar.- dije pero con ningun rastro de emocion en la voz. No quería tomarla con ella así que me fui directamente hacia Zahary que estaba recogiendo sus libros y metiendolos en su mochila negra, igual que su pelo.

-¡Vaya! Hola Lisa.- fingio sorpresa elevando las cejas negras,bien definidas.

-¡Hola!- fingi también sorpresa pero sarcásticamente.

-¿Que pasa?- esta vez sonaba sorprendido.Suspire.

-Sigo sin creeros y solo hay una forma de cogeros credibilidad, o también podeis decirme aquí mismo que todo fue una mentira antes de proceder. Prometo que no me enfadare mucho.

-¿Cual es esa forma?- pregunto, Selene me miraba sorprendida, después me hizo un ademan para que salieramos de la clase, eso hicimos.

-Lo único que podéis hacer es llevarme a esa cueva y demostrarme así que todo lo que dijiste era verdad.

-¿A la cueva donde se encuentran todo el oro y los recuerdos?- pregunto Selene incredula. Zahary asintió con la cabeza gacha.

-Esa cueva es de alto secreto Zahary , aun no tenemos la suficiente confianza en ella.- le reprocho señalandome a mi. No dije nada, Zahary tampoco.

-¿Estas lista para descubrir la verdad?- pregunto al fin este. Suspire.

-Si.- susurre. ¿Porque no se rendían ya?

-No quiero meterme en problemas, así que me voy a casa.- dijo Selene preocupada.

-Sel, no digas nada a nuestro padre ¿vale?-dijo Zahary y esta asintió.- Vamos.- me dijo suavemente y se fue directo hacia el parking sin mirar a ver si le seguía. Me quede de piedra al ver que el coche que pertenecia a Zahary era el mismo lamborgini que había visto delante de mi casa. Debería habérmelo esperado pero no quería creer que fuera suyo. Unos cuantos chicos lo estaban admirando echando pequeños silbidos de envidia.

Zahary se acerco saco la llave y le dio al botón de distancia para que se abriera. Los chicos se quedaron mirandole sorprendidos. Uno de ellos que posiblemente tendria unos 14 años se acerco a Zahary.

-Vaya tio, es ilegal llevar bellezas así al insti.- bromeo. Zahary le sonrió.

-¿Cuanto te a costado?- pregunto otro que se fue adelantando, posiblemente de la misma edad que su amigo. Era un poquito regordete y llevaba un skate en la mano.

-350.000 dolares.- aclaro Zahary pero sin hacerse el chulo, solo contestando. Los silbidos volvieron.

    -Tu tienes que ser Zahary Leever. He oido hablar de ti.- dijo el chico que había hablado primero.- Zahary asintió sonriendo.

    -Eres toda una revolucion.- comento otro que antes había estado ausente.

    -No lo creo.- dijo Zahary.

    -¿Esa es tu novia? Mi hermana se va a poner furiosa.- comento el chico regordete. Esta vez intervine.

    -Oh, no. No somos novios. Somos...- no sabia ni lo que eramos.

    -Compañeros de clase.- termino Zahary.

    -Ya.- dijo otro chico sarcásticamente. Me enrojeci.

    -Chicos me encantaria seguir hablando pero tenemos que irnos.¿ Nos disculpais?- tenia unos perfectos modales.

    -Claro.- dijeron y se apartaron del coche. Subimos al carisimo deportivo , aunque me daba mala espina hacerlo. Pero de repente me vino otro pensamiento a la cabeza.

    -¿Sabes conducir?- pregunte.- Que yo sepa en el siglo XVI no exsistian los coches.

    -No lo se ni yo, cuando vinimos fue como si ya estubieramos acostumbrados a este mundo. Es algo increible.

    -Ya.- dije sarcásticamente.

    -Comprendo que no me creas, por eso te llevo a la cueva. Espero que entonces por fin asumas la verdad.- no dije nada.- ¿Te a pasado algo raro desde la fiesta o incluso antes de ella?- pregunto con verdadero interés. Ya habíamos salido del parking y sabia coducir perfectamente. Algo en su contra si esperaba que me creyera su rollo.

    Sopese su pregunta, no sabia si contarle lo del sueño. Al fin y al cabo había sido solo un sueño, a veces si me centraba en algo demasiado después lo soñaba y eso pasaba frecuentemente así que negué.

    -No.- enarco las cejas y después asintió pensativo.

    -Por los estudios hechos por mi antiguo profesor personal Diacono dijo que las brujas descubrían sus poderes a la mayoría de edad y por aquel entonces la mayoría de edad era a los 16. No se porque contigo es tan retardado.

    -Soy retrasada mental desde que nací si esperas que me crea todo esto.- dije irónica. Se rió aunque un poco triste.

    -Te a dado por el sarcasmo ¿eh? - dijo con una sonrisa en la cara. No espero respuesta- En mi tiempo no había sarcasmo, porque si alguien se portara sarcásticamente con la realeza iba a ser encerrado en una mazmorra. Aunque mi madre siempre me hacia sarcasmos para que me riera y mi hermana también. -paro un momento.-Mi padre siempre tubo un humor raro, casi siempre se mostraba feliz y tranquilo mientras que podría condenar la muerte a alguien en ese mismo momento. Supongo que un rey debería actuar así.- no me estaba mirando a mi, seguía sonriendo, recordando su infancia y diciendo sus pensamientos en voz alta.

    -En mi corta vida nunca me había topado con un hombre como tu padre. Desprende poder y a la vez maldad, aunque creo que hay mucha gente así.

    -Yo tampoco he conocido a otra persona como mi padre pero a decir verdad toda la gente se mostraba buena y gentil conmigo solo por ser superior a ellos. No se como mi madre se caso con el, ella es todo lo contrario.- esperaba que continuara pero paro. Me pico la curiosidad.

    -¿Como era tu madre?- pregunte intentando no añadir algo sarcástico. Sus ojos se iluminaron y me miro sonriendo en una facción de segundo.

    -En primer lugar, se llamaba Ariana. Era alta y de estructura perfecta. Parecida a Selene he incluso podría decirse que mejor. Su pelo era rubio casi blanquecino. Siempre le gusto llevarlo hasta la cintura y así lo hizo.

    Sus ojos eran iguales que la tinta, su nariz recta y pequeña, parecida a la de Anabella. Su boca era grande y fina, y sus dientes perfectos. La mayoría de los campesinos la definían como: La única reina que iluminaba la habitación con solo sonreír. Pero su físico no era lo mas impresionante. Su carácter si que llamaba la atención, era de modales delicados aunque era de procedencia campesina. Solía tocar las cosas suavemente como si fuera cristal fácilmente rompible. Con Selene y conmigo siempre fue muy buena, amable y honesta. Nos enseño que el pueblo lo era todo, que no teníamos que seguir nuestros propios instintos sino el bien de los demás

    Era la persona mas buena que había conocido y que conozco y que dignamente podría llevar el titulo de madre. Velaba por nosotros todos los dias y si sabia que nosotros estabamos a salvo velaba por la gente del pueblo. Siempre iba a rezar y después daba limosna a todo el mundo. No había persona que la odiara y posiblemente por eso la gente quería también a mi padre. Para ella solo exsistia el bien y por eso no estaba presente en las ejecuciones. Es el modelo a seguir de cualquier persona.- termino, sus ojos no habían parado de brillar ,mas de su brillante normal, en ningún momento.

    -¿Por que ella no esta aquí?- fui una estúpida al preguntar aquello, no debia creerme lo que el decía. La magia no exsistia ni el viaje a través del tiempo.

    -Ella murió.- se le había borrado la sonrisa de la cara.- Murió justo cuando dio a luz a mi hermana pequeña Eirene.- hice una mueca de pena, la mujer que me había descrito no merecía morir. También me sorprendió que tuviera una hermana pequeña.

    -Lo siento mucho Zahary, se lo que es perder a un familiar.- susurre. Estuvimos en silencio durante unos segundos. No me había fijado mucho en el camino pero ahora estabamos yendo por un camino desierto con maleza por todas partes. Creo que estabamos entrando en un bosque.- ¿Donde esta tu hermana Eirene y por que Veone no la incluyo en el hechizo?

    -No se, ese día Eirene tenia 7 años y era una niña preciosa. Era una copia de Selene según mi padre y a decir verdad parecían gemelas, excepto por los ojos. Su pelo era rizado y dorado. Sus ojos eran iguales a los de nuestra madre lo que nos sorprendía mucho, era como si en ellos la viéramos. Siempre tenia una sonrisa en la cara y era la alegría de toda la corte. Incluso en los peores momentos nos hacia sonreír.- la alegría había vuelto a su cara.- Es una pena no haberla visto crecer aunque siempre supe que en el carácter seria igual que nuestra madre, de eso no tenia duda. Si hubiera sido reina habría sido la mas humilde de todas. - sonreía orgulloso, como si el hubiera educado a su hermana, yo también estaba sonriendo sin darme cuenta.

    -¿Como es que has salido tan rápido de la ciudad?- pregunte interesada. No había ningún bosque cerca de donde se encontraba el instituto-universidad.

    -Hay un atajo, ahora mismo estamos yendo por la calle Thelion. Falta mucho para llegar a la cueva.

    -¿Calle Thelion? Esa calle no existe- dije.

    - En la antigüedad esta calle se llamaba así , ahora no se como se llama y los carteles que lo indican o están rotos o con dibujos.

    - Creo que estamos yendo por una de las calles de San Diego Fwy.- asintió en respuesta.

    -¿Quieres que ponga la radio?- me pregunto.

    -Em...si.

    -Vale.- le dio a un botón y de repente lo que parecía una caja se dio la vuelta y se vio la pantalla del estéreo. El disco que estaba puesto era de música house así que no sabia cual era, pero gracias a ella logre relajarme y también relajar el ambiente.

    -Me gusta mucho esta música, antes los únicos instrumentos que había en la corte era el violín, el arpa, la pandereta y unos cuantos mas. Que combinados mas que música parecía unión de sonidos de lo mas rara.- no pude contener la risa. El también me miro por un momento y sonrió. Me gustaba verle sonreír, y la verdad no me daba cuenta de lo afortunada que estaba de encontrarme a su lado. Nicol o cualquier otra chica en este mundo mataría por pasar unas cuantas buenas horas con el. Sonreí también por aquello.

    - Me resulta imposible no creeros, es que sois tan sinceros o al menos dais esa apariencia de no haber roto un plato en vuestra vida.- lo solté de repente, casi sin quererlo. El no se sorprendió pero estaba serio y mirando a la carretera.

    -Entonces, ¿porque te esfuerzas en no creernos? ¿Por que te da tanto miedo la magia o el simple conocimiento de que existe?- exigió.

    -No lo se.- suspire.- De pequeña siempre que veía una película de terror o cualquier otra cosa aterradora mi madre me decía que todo era mentira, que la magia no existe. Me crié así y me es muy duro asumir que existe y que ademas yo soy el monstruo protagonista.

    -Lisa, no sabemos lo que te pasa, tampoco es que sea seguro que seas una bruja. Mi abuelo les puso ese nombre porque sabían hacer magia solo con las manos, y te aseguro que no como los doctores. Magia de verdad, encender una hoguera con un dedo a 10 metros de distancia, hacer que caiga un rayo del cielo y cosas así. Aunque nunca en contra de los demás.- suspiro tenia la voz triste, compadeciéndose de mi.- La magia no es solo eso. Selene siempre creyó en ella, pero no en ese tipo de magia sino en el tipo de magia como es el amor. Siempre lo considero algo mágico e inexplicable. Ahora por fin le doy la razón.- en ese momento me miro con los ojos negros brillantes e iluminados. Retire la mirada. No podía pasar lo que me estaba sucediendo. Era imposible, Zahary no podía sentir algo por mi, al fin y al cabo se suponía que era su enemiga. Pero yo misma lo estaba sintiendo.

    Durante unos minutos estuvimos en silencio, un silencio incomodo ya que yo esperaba que el dijera algo y el lo mismo de mi.

    Iba a una velocidad muy alta, parecía como si estuviéramos volando. Tenia prisa, mucha prisa. Quizás su padre se hubiera dado cuenta de lo que pasaba o quizás esperaba que le creyera antes de llegar a la cueva o cometer un accidente.

    - Nos estamos acercando.- me informo sin parar de tener ese tono amable que hacia que no pudieras estar enfadada con el.- En 5 minutos estaremos allí, aunque después tendremos que andar para poder llegar hasta la cueva.

    Nunca me había gustado correr, tampoco era de las que aguantan andando mucho tiempo pero no iba a rendirme por ello.

    -Vale, si esa cueva no existe no es necesario que me lleves a ninguna parte, da media vuelta y llevame a mi casa.- se lo pensó durante un momento, después negó con la cabeza.

    -No, debes darte cuenta de lo que sucede a tu alrededor y también necesitamos que colabores en todo esto, creo que me estas ocultando algo. Vamos a seguir cueste lo que cueste.

    Asentí silenciosamente, ¿de verdad no había otra manera de que me lo demostrara? En realidad, la caminata no me asustaba. Lo que me inundaba de verdadero horror era que aprovechara la oportunidad y me matara allí mismo. Nadie pasara por allí durante unos cuantos años y para entonces ya habrá devorado mi cuerpo algún animal.

    -¿No tienes miedo?- pareció leerme la mente.- Es decir, no te voy a hacer daño pero si estuvieras con otra persona ¿ no te sentirías insegura a entrar con el en un bosque desierto y que el te creyera su enemiga?

    -Si tuviera miedo, ahora mismo no estaría aquí.- conteste digna. Aunque en realidad casi mentí. Nunca pensé que me harían daño, y tampoco creo que lo hicieran pero quien sabe, si aprovechaba la ocasión por su propio bien podría clavarme un puñal allí mismo.

    De repente el coche paro. Aun quedaba carretera por delante pero supongo que la cueva estaba cerca de allí.

    -¿No vas a esconder el coche?- pregunte.

    -Había pensado en que lo hicieras tu.- dijo con sonrisa picara.

    -¿Yo? Pero si ni siquiera se conducir y si crees que tengo una fuerza descomunal para mover a un coche con mis dos manos, estas mas que equivocado o es que ¿sabes conducir perfectamente pero no sabes como aparcar? Pues siento darte la mala noticia de que yo tampoco.

    -No hablaba de ello.- se rió después paro y su voz adopto un tono serio.- Prueba con magia.

    -¿Que?- casi grite,- Pero si no tengo ni idea de usarla, no se ni si soy una ``bruja´´ ¿Como esperas que lo haga?

    -Prueba. He visto a brujas hacer magia y no les costaba nada es como si lo pensaran y enseguida lo hicieran, no había ningún esfuerzo en sus rostros.

    Salí del coche enojada. El también salio pero sin ningún rastro de nerviosismo solo excitación. Me reí nerviosa. Algún día tenia que demostrarle que no era lo que el pensaba que era.

    -¿Como quieres que lo camufle?

    -No se, moviendolo hasta entrar en el bosque y después poner hojas encima.- volví a reírme. Me miro serio. Estaba muy nerviosa como para explicarle que la risa significaban nervios.

    - Empecemos.- dije mostrando alegría fingida.- ¡Coche muévete!- ordene , espere unos segundos pero el auto no se movió ni un centímetro. Me gire hacia Zahary que seguía serio y fruncí el ceño poniendo cara de tristeza , solo para molestarle, porque en realidad no lo sentía.

    -Lo has hecho mal- declaro.

    -¿Desde cuando eres un mago experto?- pregunte sarcástica.

    - No, lo que quiero decir es que las brujas no decían palabras solo se quedaban mirando fijamente al objeto o cosa que querían y pasaba.

    Volví a reír. Estuve unos momentos pensando y mirando fijamente al coche y después hice el gesto de Spiderman. El me miro con cara de sorpresa.

    -Veras, esperaba que saliera una telaraña agarrara el coche y lo moviera pero no funciona y creo que levantar la mano no va a hacer que vuele y que tenga una superfuerza.- dije refiriéndome a Spiderman y a Superman. El frunció el ceño confundido.

    -Que tontería.

    -Díselo a Siegel y a Lee.- pronuncie entre dientes, no me oyó.

    - Es mas sencillo que eso, no se como se hace pero tu quedate mirando al coche fijamente y haz que se mueva.

    Me quede mirando al coche fijamente, sabia que no podría moverse aunque lo quisiera. La verdad quería que se moviera para que todo esto terminara.

    De repente el coche se movió unos cuantos centímetros,casi un metro. Las ruedas no se movieron solo el coche como si el viento se lo llevara. Igual que Veone en mi sueño.

    -¿Has visto eso?- pregunto Zahary excitado. Asentí sorprendida a punto de caerme al suelo.

    -No es posible que hubiera pasado, tiene que haber algún truco. Este coche es moderno y posiblemente tenga un mando a distancia que haga que circule.- estaba exhausta, el mundo me daba vueltas.

    -No seas estúpida, el único mando que hay aquí eres tu. Es increíble. Has podido moverlo. Tenia razón.- estaba feliz, sonriendo. Sin darse cuenta lo que significaba eso para mi o para su padre. Para mi: un shock y para su padre: mi muerte.

    -Eso no a podido suceder, no puede ser. La magia no existe, la magia no existe, la magia no existe...- me repetía continuamente. ¡Eso no podía suceder! ¡No podía ser una bruja! ¡NO!

    -¡No!- grite. Zahary me miro sobresaltado. Creo que entonces se dio cuenta de lo que pasaba.

    -Lisa, tranquila.- susurro acercándose a mi. - Tranquila, deberías de haber estado preparada. Deberías haber sabido que sucedería.

    - No... lo estaba, creía que estabas...equivocado.- dije entre sollozos. No me había dado cuenta de que estaba llorando. El me agarro por los hombros y coloco mi cabeza en su clavícula y rodeándome con los brazos suavemente.

    Me inundo su calor y su aroma suave a pino y a seguridad. Me tranquilice, al menos mis sollozos cesaron. Después me cogió la cara entre las manos acercándome a su precioso níveo rostro.

    -No voy a dejar que nadie te haga daño. Absolutamente nadie, me da igual que tenga que discutir con mi padre o con cualquier otra persona. Tu no vas a morir.- susurro. Su aliento me soplo en la cara. No se si lo que decía lo decía para tranquilizarme o si lo decía de verdad. Prefería creerme la segunda opción pero era la menos probable. El volvió a abrazarme.Ni siquiera pude disfrutar del momento porque estaba muy sorprendida y aterrorizada.- Te prometí que solo te estaré vigilando sin dar ningún paso todavía y eso haré.

    Trague saliva, si el quería tranquilizarme lo estaba consiguiendo.

    - No es solo eso. Todos mis esquemas están rotos. ¿Sabes lo que significa que la magia existe? Es algo inimaginable, para los humanos es... No se que soy capaz de hacer, tengo miedo de mi misma. - dije entre todo mi pelo. No se si se me entendió bien.- Soy una bruja.-susurre y esa palabra me lleno de terror. Por primera vez odie a Veone, la odie por haberme elegido a mi

    -Te mantendré a salvo de ti misma y de cualquiera que pudiera hacerte daño o tu a el.- me prometió.- No creo que se llegue a tales limites.

    Le solté y me quede a solo unos centímetros de el. Parecía como si no le importara.

    -¿Quieres seguir con la expedición?- pregunto preocupado como si no me viera capaz de hacerlo. Quizás tenia razón. Negué con la cabeza y el se tranquilizo.

    -Si ya se la verdad, tengo mucho tiempo para hacer mi trauma mas grande.- dije pero sin ningún sarcasmo en la voz. Era como si de repente toda broma se hubiera desvanecido. Me sentía como una autentica estúpida por no haberles creído antes, aunque aun no acababa de asimilarlo.

    Me condujo hasta el coche ayudándome con su mano en el centro de mi espalda. Me acomodo en mi sitio y el fue a sentarse en el asiento del piloto.

    Antes de arrancar me cogió la mano y la apretó para darme ánimos.

    No sabia si quería volver a la ciudad, no sabia si podría mirarle a la cara a Kel13. Ver todo el cariño que sentía por mi en sus ojos , mientras que yo podría atacarle en cualquier momento.¿ Y mi madre? La quería tanto...

    Alex, Nicol, Carol, Troy... Todos estaban en peligro a mi lado.

    -¿En que piensas?- pregunto.

    -En que tengo que alejarme de todo, soy un monstruo. Podría hacerle daño a cualquiera, y no quiero. Debes alejarte de mi lo antes posible...

    -Jamas- exclamo cortante pero sin ofenderme.