петък, 7 януари 2011 г.

Capitulo 15. Descubrimiento.

-¿Que se ha cumplido ,Edgar?- pregunte con el ceño fruncido y girándome directamente hacia el y los demás me imitaron incluso mas confundidos que yo. Edgar se quedo parado sin decir nada pero no daba indicios de preocupación. Bueno, ¿Por que debería tenerla?- Te he hecho una pregunta.

-¿De que estas hablando?- pregunto Edgar adaptando un semblante sorprendido.- Yo no he dicho eso.

-Claro que lo has dicho. Soy bruja pero no tonta.

-Yo he dicho “Estoy abatido”.- le mire con duda en la cara.- A ver, ¿Por que voy a decir se a cumplido? No tiene lógica. Te recomiendo que pienses antes de hablar.

-Mis instintos no fallan.- susurre intentando que no me oyera. Nos quedamos un momento en silencio. Lander se atrevió a romper el hielo.

-Majestad, estoy muy complacido de veros.- y se encamino hacia su abuelo mientras este sonreía y extendió los brazos para que le diera un abrazo. Este se lo dio y cuando se separaron seguían sonriendo.

-¡Lander! Estoy muy sorprendido de verte aquí.¿Como a pasado?

-No lo se.- dijo Lander.-Eh.¿Podéis dejarnos un momento a solas?- dijo girándose hacia nosotros.

-Por supuesto.- dijo Zahary al instante y se dirigió hacia la puerta cogiéndome del brazo. Selene nos siguió. Las puertas se cerraron detrás nuestra al instante y entonces suspire. Había una tensión increíble en esa habitación solo por la presencia de Edgar y realmente intentaba que me cayese bien, por Zahary, Selene y ahora también por Lander pero me era imposible. No se puede querer a una persona que intentaba matarte.

-Estoy segura de que dijo que se había cumplido y no “estoy abatido”

-A veces el oído te juega malas pasadas.- dijo Selene compadeciéndose de mi. Pero no me haría cambiar de opinión. Sabia perfectamente lo que había oído y nadie me haría cambiar de opinión pero por ahora no sacaría el tema. De nuevo tuvimos que pasar por el pasillo repleto de habitaciones con puertas plegables y con doctores que iban de aquí a allá.

-¿A donde vamos?- pregunte.

-A la biblioteca.- me informo Zahary con una sonrisa en la cara, parecía muy feliz porque su padre me allá aceptado aunque era normal. El quería vivir en paz y en armonía y aunque a mi me costara soportar a Edgar haría el esfuerzo por el.

Zahary no me soltó la mano hasta llegar a la biblioteca. Se encontraba en el tercer piso con unas cuantas habitaciones mas de las que no me moleste en preguntar de que servían.

Cuando entramos me emocione. Nunca había visto tantos libros juntos. Parecía que a los mellizos también les gustaba, a mi en concreto la lectura me encantaba era apasionante y podía llevarte a cualquier parte, a cualquier tiempo, a cualquier universo... Por eso fue por lo que hice el club de Literatura y no estoy decepcionada. Somos bastantes y siempre viene saber novedades sobre escritores y libros nuevos.

-¿Te gusta verdad?- pregunto Zahary con una sonrisa en la cara mirando mis ojos iluminados y mi sonrisa radiante.- Puedes venirte cuando quieras a coger alguno.

-Supongo que todos serán de historia o geografía.- dije apenada.

-Solo la sección que les corresponde.- dijo Selene sonriendo.

-Creo que es la cuarta columna la que te interesara.- completo Zahary.

-Bien.- dije emocionada y me dirigí casi corriendo allí.

En una hoja ponía “Amor y fantasía” Me emocione aun mas. Empece a hojear los libros que había. Todos los escritores me eran conocidos.

Emily Bronte y Charlotte Bronte, William Shakespiere,Jane Austen...

Zahary ya se encontraba a mi lado.

-Puedes llevarte este.- dijo cogiendo uno de la tercera estantería por la mitad pero de la columna de al lado.

Lo mire. En el ponía “Ana Bolena y la pastelera real” Le sonreí.

-Ya me lo he leído y me encanta.

-Oh, vaya. Que desilusión.- dijo dejándolo en su sitio.- Pero te aseguro a que este no te lo has leído.- Cogió otro de la segunda estantería , al final.

Me lo tendió y lo cogí. Parecía bastante viejo pero conservado y de tapadera de oro. Desde luego era un libro antiguo de la Edad Media.

En la portada había dibujada algo así como una bruja y mas abajo estaba escrito “Memorias de Alcander”

-Es el diario de mi abuelo. Es muy interesante. Te lo recomiendo.-dijo el.

-¿Le estas haciendo publicidad a tus familiares?- dije divertida. El sonrió.

-Si quieres tomártelo así.- pronuncio.

-Vale, me lo llevo. Me seria interesante leer algo sobre tu familia porque me parece casi imposible que tu y Edgar seáis de la misma sangre.

-Pues creo que este libro te va a convencer de ello mucho mas.-resople.

-Aun con eso me lo llevo.- dije y lo sujete bajando la mano.

-Por aquí.- me dijo saliendo del pequeño pasillo en el que nos encontrábamos y yendo a otro mas grande. Después fuimos a la mitad de la biblioteca en la que había una hilera de mesas de madera con libros sobre ellas.

Selene estaba sentada en una de ellas en concreto la mas alejada y a la vez la mas cercana a la ventana.

-Me he cogido de la biblioteca del instituto el libro de Merlín aunque aun no he comenzado a leérmelo.- le dije entusiasmada. Ella me miro con una sonrisa.

-Me alegro.- respondió.- Aunque hubiera preferido que te lo leyeras antes de la fiesta para así haberte tomado lo de tus poderes como algo mas cercano.

-No pasa nada, y hablando de poderes. Zahary,- dije llamando su atención mientras el estaba ojeando unos libros. Se giro enseguida y se sentó al lado de su hermana. Yo también me senté, a su lado.- Después de explicarle a Kel13 lo de que soy una bruja el quiso que se lo demostrara y accedí y lo mas impactante fue que lo conseguí. Me pidió que le llevara un lápiz hasta el y entonces una voz en mi interior parecida a la de Veone me dijo que lo deseara y pasó. El lápiz se movió.- les miraba entusiasmada mientras ellos sonreían pero no estaban sorprendidos aunque era normal. Habían visto tantas cosas en su vida anterior...

-Es genial.- dijo Zahary cogiéndome de la mano.

-Eso significa que puedes hacer cualquier cosa con tal de desearlo. Es increíble. Ahora comprendo como hacían esa magia las brujas de Iryed.- dijo Selene sonriente. Su rostro perfecto quedaba aun mejor con una sonrisa, esperaba verla sonreír mas a menudo.-Y pensándolo bien, llevo unos cuantos días buscando mi broche azul y creo que tu serias de gran ayuda para encontrarlo.- bromeo.

-Haré lo que pueda.- dije sonriendo. Mire a Zahary, su perfecta sonrisa había desaparecido para convertir su rostro en pensativo y reflexivo. Selene también pareció notarlo y note que ella sabia la razón.

-¿En que piensas?- pregunte dulcemente sin sonar muy bruta.

-En...em...nada.- dijo mirándome y sonriendo débilmente.

-¿Que esta pasando?- pregunte con el ceño fruncido ya que su sonrisa falsa a leguas no me convencía. El suspiro. La sonrisa de Selene también se había borrado y miraba apenada a su hermano.

-Estaba pensando en lo que había dicho mi padre.

-Oh, yo también pensaba en eso antes. ¿Que había querido decir con eso de que jamas tendrías hijos?

-Porque no se sabe cuanto vamos a durar aquí. Por que el hechizo solo durara solo hasta que te veamos cambiar el mundo y creo que entonces nos iremos y yo no quiero irme.

-Pues yo no pienso cambiar el mundo jamas.- confirme rotunda.

-Zahary, ¿por que no le cuentas toda la verdad?- pregunto Selene.- Sera lo mejor para ella. El se quedo un momento en silencio.

-Lo mejor es que me lo digas.- le dije.

-Voy a ser directo. Creo que sera lo mejor.- dijo después de un segundo continuo.- Las brujas no pueden tener hijos a no ser que sea con otro brujo. Eso significa que son estériles y que aunque me quedara nosotros jamas tendríamos hijos, ni yo contigo , ni nadie.- dijo y volvió a suspirar tragando saliva y contemplándome expectante a ver mi reacción. Me quede de piedra asimilando la información que me acababan de dar. Se me formo un nudo en el estomago y un llanto empezó a ascender por mi garganta.

No tendría hijos. No los tendría jamas.

No podría tener un bebe, disfrutar de el con Zahary, ver como crece como se hace mayor. Ayudarle y quererle todo lo que pueda.

Mi madre siempre dijo que tener hijos es lo mejor que le puede pasar a una persona incluso en las peores condiciones.

Las lagrimas empezaron a subirse a mis ojos y a descender por mis mejillas, pero solo eran lagrimas. Por muchas que sean no podían describir los sentimientos que sentía por dentro.

No es que quiera ser madre ahora mismo y creo que una vida con Zahary me bastaría pero también quería tener hijos. En un futuro muy lejano...

Esa no era la única razón por la que lloraba. Me aterraba tanto la palabra despedida. Yo no podría vivir sin el y eso no pararía de repetírmelo. Pero muy en el fondo sabia que algún día pasaría, sabia que algún día tendría que decir la condenada palabra “Adiós...” y continuarla “...por siempre”

Ya había pasado por muchas despedidas y creo que no soportaría mas.

El noto mi estado de animo y se puso de rodillas abrazándome.

-No pasa nada, ¿vale? A mi no me importa no tener hijos. Me da igual con tal de estar contigo. Con tal de compartir el tiempo que estaré aquí con la única persona con la que quiero estar. Eres todo lo que he soñado, todo lo que he pedido y ahora te has convertido en todo lo que quiero, en todo lo que deseo y en lo único que me importa de verdad. Te amare aunque no exista , te amare aunque no te vea y te recordare incluso cuando me vaya. Siempre seras la dueña de mis pensamientos y de mi corazón. Todo yo soy tuyo y eternamente lo seré.- se tomo un suspiro, creo que le era duro decir esas palabras. Me estaba dando un camino sin piedras al centro de su alma.

- ¿Crees en el amor de primera vista?- pregunto sonriendo ligeramente

para levantarme el animo. Pero después de todo lo que me había dicho, todas esas palabras me sabían a despedida y se me atragantaban. No hubo contestación así que el continuo. -Yo si. Después de verte creí en todo. Después de verte solo deseaba contemplarte, oír tu angelical tono de voz y perderme en tu mirada. Sabia que no debía hacerlo. No tocarte, no besarte, no mirarte, pero toda mi vida estoy cumpliendo ordenes y ya que tu rompes todos mis esquemas iba a hacer algo por mi voluntad. Algo que verdaderamente quería y eso era tu existencia. Aunque yo muriera quería que tu siguieras viva. Que tu alma no se fuera. Que tus ojos brillaran, que tu risa sonara y lo mas importante, que tu corazón latiera.

Me aleje un poco de el ya que estaba sofocada por su calor. Mechones húmedos de lagrimas se habían pegado a mi cara. Los quite y me limpie los ojos. Di gracias de que hoy no me había puesto maquillaje.

-¿Estas mejor?- pregunto Selene que estaba al lado de la ventana. Su voz estaba ligeramente quebrada. Se alejo de la ventana y se acerco a mi. Se sentó a mi lado y me puso las manos en los hombros. Me gire hacia ella con una sonrisa. Pero entonces me pareció ver que su cara estaba un poco húmeda. ¿Habría estado llorando? No quería preguntar.

Me gire hacia Zahary en un punto intermedio en el que también podía ver a Selene.

-Creo que ya estoy mejor.- pronuncie pero sabia que no lo estaba. Los superaría. Había mucha gente estéril en la Tierra. Me vino una idea a la cabeza al instante.- Entonces todas las personas estériles del mundo son brujos.- dije sorprendida. Los mellizos rieron.

-No lo creo. Recuerdo al sirviente de mi padre, el era estéril y se quejaba mucho de eso. Mi padre pensó que era un brujo y lo estuvo torturando hasta que descubrió que no había nada mágico en el.- me informo Zahary con voz apenada.

-¿Al final que paso?

-Lo mato, dijo que no podía dejar su imagen así. Dijo que si se veía debilidad en el Iryed caería. Delante de todo el mundo dijo que era un brujo y lo ejecuto.- suspire apenada. Edgar era mas malvado de lo que me imaginaba.

-¿Y nunca le dio una oportunidad a algún brujo? Vosotros decís que ellos no hacían nada malo.

-Comenzó matándolos pero después decidió investigarlos pero no saco nada de la investigación y después de lo de Veone no hubo vuelta atrás. Todo ser mágico tenia que ser masacrado. Aunque antes los torturaba cruelmente para sacarles información de sus escondites en el bosque.

-Eso es brutal. Quiero irme ya a casa. No soporto estar a tan poca distancia con un hombre así.- Zahary bajo la mirada. El no quería dejar mal a su padre pero tampoco quería mentirme. Eso me dolió. El sufría mas que nadie y yo no hacia nada para remediarlo. Le toque la cara y le sonreí para tranquilizarle. El me miro con esos ojos negros tan extraños que me quitaban el aliento y en ellos pude leer tristeza infinita y amor. Amor mas que nada. Estaban inundados de ese sentimiento. Igual que los míos.

-Vamos.- dijo poniéndose en pie y cogiendo mi mano para ayudar a levantarme.

-Yo me quedare aquí. Quiero pasar un rato con mi sobrino. Adiós Lisa.- dijo Selene y vino a darme un suave beso en la frente.

-Adiós. - susurre.

Ahora mi destino pendía de un único hilo y era Zahary.