петък, 28 януари 2011 г.

Capitulo 19. Sentimientos

Las primeras horas de clase se habían acabado y yo me dirigí hacia el patio, en concreto hacia nuestra mesa de siempre. Ya había oído los primeros comentarios sobre la aparición de Lander y todos fueron dichos por chicas.

Salí por la puerta al patio tan grande que teníamos. Al principio había un jardín con varias mesas ocupadas por estudiantes y mas adelante estaban dos grandes patios , uno con canastas de baloncesto y otro con canastas de fútbol.

Nicol me estaba saludando desde una de las mesas. Le sonreí y fui hasta ellos, no sin antes tropezar unas cuantas veces entre los montones de alumnos.

Me senté en la esquina. Enfrente miá se encontraba Anabella, entretenida en una lectura, a su lado Jeremy pensativo y a mi lado Nicol.

-¿Has oído hablar del nuevo?- pregunto Nicol interesada pero bajando la voz.- Dicen que es tan perfecto como Zahary.

-Em...Nicol...ellos en realidad son familia.- ¿como se suponía que iba a explicarle yo eso a Nicol? Ella puso los ojos como platos.

-¿Enserio? ¡Lo sabia! ¡Lo sabia!- dijo. -¿Y como es? ¿Tu ya lo conoces?

-Si, pero solo de vista.- ella me miro con el ceño fruncido.

-Veo que olvidas muy rápido nuestras promesas.- me dijo frunciendo aun mas el ceño. Una de ellas era no mentirnos. Maldije ser incapaz de mentir por muy pequeña que fuera la mentira.

-Vale, le conozco. Ya he hablado con el pero no mucho.- le dije y eso era cierto, que se hubiera quedado a dormir conmigo no significaba que hubiéramos estado hablando. Creo que nuestra comunicación era mayor que las palabras.

-¿Es simpático?- esa pregunta me relajo. Nicol iba en otra dirección de la que creía yo que iba a tomar.

-Bastante. Es parecido a Zahary solo que mas...cotidiano.

-Interesante. - dijo ella tocándose la barbilla pensativa. Sabia lo que seguía. ¡Un asalto de preguntas!- ¿Cuanto mide? ¿Cuanto pesa? ¿Es de ojos azules? ¿Puede que marrones? ¿O son negros como los de Zahary? ¡Me encantan los chicos de ojos verdes! ¿Es fuerte? ¿Tiene buenos abdominales? ¡Respondeme!

-Ahí lo tienes.- le indique mirando hacia la puerta por la que estaban saliendo.

Eran tan perfectos. La vista me iba a cámara lenta. Selene, Lander y Zahary. Desprendían una fuerza increíble. En mi cara se dibujo una media sonrisa.

Eran tan irreales como perfectos. Los mellizos sonreían y miraban de un lado para otro y Lander estaba con su media sonrisa picara y con sus ojos fijos en mi.

El pelo de Selene estaba ondeado y dando movimientos suaves por el viento. Parecía desprender destellos dorados por todas partes. Zahary iba tranquilo hacia la mesa y mirando a todas partes mientras que las chicas de alrededor le estaban lanzando miradas seductoras.

Lander seguía con su mirada clavada en mi y sin perder su sonrisa. Le devolví el gesto.

-¡Wow! ¿Porque no me comentaste que también era increíblemente perfecto? - pronuncio Nicol a mi lado con la mirada fija en Lander. -No piensas en mi. Cuando le conociste deberías haberme llamado, me habría presentado al segundo.- no prestaba atención a sus palabras. Seguía contemplando la escena. ¿Como esas tres personas habían cambiado mi futuro?

-Hola chicos.- saludo Zahary al llegar y se sentó a mi lado.- Os presento a mi primo Lander.

-Encantado.- dijo Jeremy.

-Soy Nicol.- intervino mi mejor amiga. El le dedico una sonrisa observándola detenidamente. Nicol volvió a ponerse como un tomate. Anabella seguía sumida en sus formularios pero enseguida levanto la vista.

-Hola, yo soy Anabella.- dijo con una sonrisa en la cara que Lander devolvió después de sentarse a su lado.

Enseguida llegaron Alex y Troy.

-Hola tíos. - saludo Troy y después de fijarse en Lander frunció el ceño preguntando.- ¿Quien eres tu?

-¡Hey, tu vas a mi clase de Física y química! Eres...- dijo Alex y se quedo pensativo chasqueando los dedos, intentando así acordarse de su nombre.

-Lander.- termino este.

-Pues tu seras el bisabuelo.- dijo Troy chocandole el puño a Lander.- Bienvenido a la familia.- yo resople y Lander le miro confundido.

    -La imaginación de Troy.- aclaro Nicol. Carol no tardo en llegar, excitada incluso mas de lo debido.

    -¿Os habéis enterado de que hay un nuevo alumno?- decía desde lejos. Por lo visto aun no se había fijado de que Lander estaba en la mesa.- Dicen que es...- entonces fue cuando le vio. Abrió ligeramente los ojos y enseguida se sonrojo. - ...guapísimo. - después puso cara de aprobación.- Por una vez los rumores son ciertos. - Lander le sonrió. - Yo soy Carol. Soy de 11ºB. Puede que por suerte compartas alguna clase conmigo.

    -Ligue fallido.- le susurro Troy bajando el pulgar. Carol le lanzo una mirada asesina y se desplomo al lado de Jeremy.

    -Bueno, y ¿de donde eres, Lander?- siguió con su interrogatorio.

    -De...Nueva York como mis primos, Selene y Zahary.- dijo con tranquilidad. ¿Porque todo el mundo podía mentir sin que se le notara y yo no?

    -¿Son tus primos?- pregunto sorprendida.- Bueno, se nota.- dijo suspirando.

    -Lander no para de lanzarte miradas.- me informo Nicol susurrando para que solo pudiera oírla yo. Me sonroje aunque ya sentía la mirada de Lander sobre mi.

    -¿Donde os metisteis ayer?- pregunto Troy dirigiéndose a los mellizos.- ¿Y tu, Lisa?

    -Estuvimos de acampada.- dijo Zahary enseguida antes de que me pusiera nerviosa.

    -Que buena excusa.- susurro Nicol irónica.- Todos sabemos que odias ir de acampada.

    -Para todo hay una primera vez.- le susurre.

    -Exacto.- confirmo.- Como lo de hacer novillos.- dijo.

    -No hice novillos. Fui de acampada.

    -Si, ya.- ironizo.

    -¿Que tal...los estudios?- me pregunto Lander cuando Carol termino con su interrogatorio y comenzó a discutir con Troy, algo habitual en ellos.

    -¿Desde cuando te preocupas por mis estudios?- pregunte.

    -Bueno, es algo que debería interesarme, ¿no? Al fin y al cabo se trata de ti.- me sonroje levemente.

    -Bien.- dije suspirando.- ¿Que tal tu primer día?

    -Em...¿es habitual que te tiren los tejos cada dos por tres? - me pregunto. Solté una carcajada. Iba por el camino de su padre.- Incluso me han dejado notas anónimas pidiéndome una cita. ¿Como piensan que voy a aceptarlas si no se ni de quien son?

    -¿Te sorprende?- le pregunte con ironia y después de inspeccionar su reacción añadí.- Claro que no, estas mas que acostumbrado a que todos te amen. - el bajo la mirada.

    -No es amor lo que sienten por mi. - después me miro a los ojos con tristeza reprimida pero a continuación esbozo una sonrisa.- Dejando eso de lado, el día me a ido bien. Aunque creo que al final de las clases iré a dirección para cambiar mi horario.

    -¿Por que?

    -Quiero que en todas mis clases estés tu.- asentí mirando a Zahary que hablaba con Jeremy pero con su mirada puesta en Lander. Enseguida baje la vista hacia la cicatriz de Lander para retirarla al segundo. No podía aguantar ver eso pero era la única manera de asegurarme de que lo que me dijo Lander era verdad.

    -Después vais a hablar con mi abuelo, ¿verdad?

    -Hay algo que no me cuadra en todo esto y creo que tu abuelo tiene las respuestas.

    -No lo creo pero pienso acompañarte. - hubo un corto silencio.

    -No quiero que corras peligro por mi culpa.- le dije preocupada.

    -¿Crees que mi abuelo me hará daño? Bueno, creo que usando la lógica no le convendría porque si me a hecho llegar aquí, matándome no creo que consiga nada. Algún propósito tiene que tener al haberme hecho llegar aquí.

    -Tienes razón, pero Edgar me desconcierta. No logro adivinar lo que piensa. Es tan superficial que creo que a creado su propia coraza haciendo que nadie pueda traspasarla. - el se froto los labios con los dedos mirando a su bandeja pero con la mirada perdida en el infinito. Sabia que me oía y que estaba reflexionando al respecto.

    -¿Por que tu? ¿Por que Veone te eligió a ti? ¿Por que Veone no eligió a otra persona? A otra persona a la que si pueda ser capaz de matar porque matarte a ti seria ir hacia mi propio suicidio. - trague saliva y le cogí de la mano. Zahary vio aquello y desvió su mirada centrándose en Alex que era el que estaba hablando.

    -Tu no puedes estar enamorado de mi , Lander.- le afirme. El me miro con esa tristeza infinita en sus lagos azules. Le había dolido que yo pensara en la contradicción de sus sentimientos.

    -Cuando te acercas a mi ,mis entrañas comienzan a dar vueltas y mi corazón comienza a latir rápidamente. A veces, cuando te inclinas sobre mi, no puedo respirar, porque no se lo que voy a hacer a continuación. ¿Es eso amor?- susurro muy cerca miá con tristeza en la voz.- Dime, ¿es eso amor?- baje la mirada. Lander nunca se había mostrado tan abierto y sincero o puede que si. Solo le conocía de un día y era imposible que el o yo misma sintiera lo que estabamos sintiendo. Me encogí. ¿Era amor lo que sentía por Lander? ¿Era amor lo que sentía por Zahary?

    El amor que compartí con Alex era gracias al tiempo, gracias a nuestra amistad y el saber sobre el otro. Pero yo no sabia nada sobre esos dos hombres, y sentía amor. Amor que nunca antes había sentido. Pero, ¿sentir amor no era sentirlo solo por una persona?

    Yo sentía amor por dos personas completamente distintas, por dos polos opuestos unidos en uno por sus respectivos corazones llenos de sentimientos iguales.

    ¿Hijo y padre? ¿Era eso verdad? Posiblemente lo fuera. Un rey hecho de oscuridad y profundidad y un príncipe hecho de luz y claridad.

    Pero, ¿era eso posible? No había nada en común entre Lander y Zahary. No había nada, ni en el físico ni en el carácter y yo estaba entre los dos. Sintiendo igualdad. Teniendo mi corazón dividido entre dos sentimientos tan semejantes como dos gotas de roció. Formando una tempestad en mi corazón, chocando contra las costillas cada vez que los veía. Pero el corazón es un desconocido capaz de llevarnos a situaciones que jamas creeríamos que puedan ocurrir. Estaba totalmente perdida y la poca razón que me quedaba iba en un desolado barco en medio del mar.

    Sentí como los dedos de Lander se entrelazaban con los míos. Le mire y por primera vez aquellos ojos azules igual que el oceano Pacifico me estaban mirando sin guardar tristeza dentro de ellos.

    -Dime que me quieres.- me pidió. Baje de nuevo la mirada a nuestras manos que parecían una unión de nuestros corazones. Su mano era dura y sentía las cicatrices de antiguas batallas.

    -Te amo.- respondí.