неделя, 12 декември 2010 г.

Capitulo 11 La cueva.

-¿Donde estarán?- dijo Nicol triste. - Parece como si se los hubiera llevado el viento. Ni siquiera pude disfrutar de ellos.

Llevaba así todo el día, y no solo ella. Troy, Carol y los demás también estaban del mismo humor, incluida yo.

El recreo fue una autentica pesadilla, todo el mundo preguntaba en susurros donde estaban y después se desilusionaban al oír que habían desaparecido.

Yo me sentía culpable de todo, yo había hecho que Zahary se alejara , yo había hecho que se fueran.

Mis pensamientos no sabían donde caerse muertos de tanto pensar en ellos.

Ya estabamos saliendo del instituto, era ultima hora y ya había perdido el autobús, de nuevo.

    -Eran increíbles, ¿verdad?- pregunto y siguió.- Eran perfectos, sino fuera porque todo el instituto los conoce habría pensado que había sido todo un sueño. Por fin empezaba a caerles muy bien...- no seguí escuchándola. No quería amargarme mas el día. Varias veces intente cambiar de tema pero era imposible. Creo que era la única que no quería hablar de ellos.

    Salimos al patio y nos fuimos acercando a la puerta de salida.

    -...y yo creo que es una injusticia que se tuvieran que haber ido.- continuaba Nicol. Ya estabamos en la puerta y yo no aguantaba mas.

    -¡Nicol!- no paro. -¡Nicol! ¿Quieres parar de hablar de ellos? ¿Porque todo el mundo esta hablando de ellos todo el tiempo? ¿No hay otros temas de conversación? Por Dios , no son estrellas de cine.

    -Vale, vale... Pero que te pasa?- pregunto extrañada.

    -Nada, dejalo. Lo siento. Es que últimamente estoy un poco nerviosa.

    -¿Un poco? Lo que estas es rara ,no nerviosa.

    -Lo siento ¿vale?- ella asintió.

    -Bueno, adiós. ¿Quedamos mañana?- esta vez asentí yo. Ella se fue por el lado contrario al que empece a ir yo.

    Empece a andar despacio, estaba muy cansada y la mochila me pesaba una tonelada. Sabia que Kel13 estaba en el entrenamiento y no quería quitarle el coche por si después estaba el mas cansado que yo y lo necesitaba.

    Acababa de cruzar una esquina cuando oí el zumbido de un coche ,me gire sorprendida cuando vi un cochazo negro acercarse a toda prisa a mi, en concreto el coche era un Lamborghini el mismo que el de Zahary.

    En esos dos segundos en los que tardo en acercarse a mi me llene de alegría pero también me retuve y intente asegurarme de que no podía ser el.

    Había prometido que se separaría de mi y que jamas volvería a verle, pero la promesa de que jamas se iba a separar de mi también la había incumplido.

    Paro muy fuertemente y bajo la ventanilla lo mas rápido que pudo. Justo delante miá. Estaba a punto de ponerme a llorar al ver aquel perfecto rostro y enterarme de cuanto le había echado de menos. Aunque al hablar no me miraba.

    -Sube.- ordeno, casi no pude entenderlo por lo rápido que lo dijo. Añoraba esa melodiosa voz aunque el estaba expectante y parecía que tenia prisa.

    Gire rápidamente alrededor del coche y me senté en el asiento del copiloto. Coloque mi mochila en los asientos de atrás. Antes de que hubiera cerrado bien la puerta el ya había arrancado.

    -Ponte el cinturón.- volvió a ordenar. No me miro a la cara y su voz sonaba fría y monótona. La música no estaba puesta y el parecía llevar ropa de viaje me fije por la ventanilla del centro que detrás había una maleta preparada. Asique era verdad que se iban, o mejor dicho ¿iba? Porque había solo una maleta. ¿Y si esperaba a que me fuera con el? Lo haría aunque me costaría.

    -¿Que esta pasando? Aminora la velocidad en otra esquina puedes empotrarte contra un árbol.

    -Estamos escapando.- me informo, con el mismo tono de antes lo que me sorprendió. Espere unos momentos mas por si decía algo mas pero siguió mirando a la carretera sin apartar los ojos de allí.

    -¿Y de que? Si se puede saber, porque no hay nadie siguiéndonos.

    - Si que hay, mi padre- un escalofrió me recorrió la espalda, entonces recordé la única razón por la que quería que los Dalaras se fueran.

    -Pues ya se habrá rendido porque no hay nadie siguiéndonos.

    -Mi padre no sabe conducir.- no pude evitar reírme sarcásticamente aunque el lo dijo muy serio incluso duramente. No se molesto en preguntar la razón de mi risa.

    -¿Como es que tu y Selene sabéis conducir y el no? No tiene sentido.- el únicamente se encogió de hombros.

    -Mi padre no es como nosotros.- dijo secamente.

    -¿En que sentido?

    - Selene y yo estamos acostumbrados a este mundo desde que llegamos, a la ciudad, a las nuevas tecnologías, a la música, a todo. Sin embargo el esta desorientado no entiende que pasa aquí, no usa ningún aparato electrónico, no sabe como usarlos. No entiende la nueva moda...- no termino, y miro por el espejo yo también dirigí mi mirada allí, no había nadie siguiéndonos, excepto un coche azul oscuro que iba detrás de nosotros pero no podía ser Edgar ya que según la explicación , dura y mala , de Zahary, Edgar no sabia conducir.

    -Nos siguen.- dijo silenciosamente y acelero aun mas. Aun no habíamos salido del barrio ya que había semáforos y carteles por todas partes. Se suponía que Zahary era un príncipe y tenia que cumplir las leyes, aunque iba bastante por encima de la velocidad permitida. Menos cuando había algún coche cerca. Entonces disminuía.

    -Yo no veo a nadie.

    -Están en el coche.- Estuve unos segundos sin decir nada.

    -¿Selene se a vuelto de su lado?- dije incrédula aunque era de esperar.

    -No , claro que no. Es Bar el que conduce.

    -Ese tal guarda tuyo, ¿sabe de que va todo esto?

    -No, mi padre le miente, no le cuenta que te quiere matar y Bar le ayuda porque le a subido 3 veces el sueldo.

    -Ah, una buena estrategia. Pues entonces, ¿donde esta Selene?

    - Intenta retenerlos. Va detrás. Va a cortarles el paso y después perderán nuestra pista.- solo asentí, no quería molestarle mas porque por su tono de voz parecía que no quería hablarme.

    Estuvimos un rato en silencio, no sabia que hora era pero era posible que después de media hora me llamara mi hermano para preguntarme donde estaba y hacer su típica broma de : ¿Has pillado cacho?- lo que significaba : ¿Has encontrado novio?

    Mire por el espejo y vi el coche detrás nuestra pero esta vez también divise a otro coche rojo detrás de ellos. No vi la marca pero tenia que ser alguno caro.

    Retire la vista del espejo ya habíamos salido de la ciudad e íbamos por el mismo camino por el que íbamos el día que nos dirigíamos a la cueva.

    -Nos dirigimos a la cueva esa ¿verdad?

    -¿Se te ocurre otro lugar mas seguro?- dijo sarcásticamente.

    -¿Crees que tu padre es tan imbécil como para creer que no vamos a ir allí?

    -El cree que tu no sabes nada sobre la cueva. Es un secreto que prometimos guardar nosotros tres y no contarlo jamas a nadie, pero voy yo y se lo cuento al enemigo. No creo que mi padre llegue a la conclusión de que hayamos ido a la cueva.- de nuevo no tenia nada que decir.

    -¿Cuanto falta para que lleguemos?

    -Una media hora.

    -La otra vez tardamos mucho mas.

    -No íbamos a esta velocidad.- volví a asentir. Asique media hora en ese infierno insoportable gracias a la arrogante actitud de Zahary. Pero en vez de estar enojada debería estar feliz, radiante por poder tener la suerte de volver a tener a Zahary a mi lado. Esboce una pequeña sonrisa, que el no vio y mire al frente sin decir nada. No me había mirado desde que entre al coche y eso me preocupaba. Era una preocupación estúpida ya que quizás quería concentrarse mas en la carretera, desierta, y quería no chocarse con nada.

    Por si acaso me mire en la ventanilla, mi pelo estaba ligeramente revuelto por el viento pero por lo general seguía siendo la misma. Quizás era el maquillaje, me había maquillado muy poco como todos los días, o quizás eran esas ojeras enormes que tenia bajo los parpados que visiblemente delataban que no había dormido en toda la noche, esperando que al día siguiente los mellizos aparecieran por el instituto.

    Pero no podía ser eso, no podía serlo. Seguramente Zahary hubiera visto personas en peores condiciones que yo en su corta vida.

    Esos pensamientos me entretuvieron mientras el deportivo iba avanzando y yo iba reconociendo el camino. No sabia cuanto tiempo había pasado pero fue disminuyendo de velocidad mientras nos acercábamos al lugar donde nos habíamos quedado la otra vez. Contemple por el espejo del retrovisor y vi que ningún coche nos seguía, Selene había cumplido con su deber.

    Esta vez no llego a parar sino que se adentro en el verdor precioso de aquel bosque frondoso. Al final paró cuando dedujo que a esa distancia ningún coche vería el suyo. Salio y cuando yo estaba a punto de abrir la puerta de mi lado vino el y la abrió para que saliera. Al menos conservaba sus buenos modales. Salí y le mire, el miraba al suelo. Asique aun no se dignaba a mirarme. El cerro la puerta y también el coche. Empezó a andar esperando que yo lo siguiera. Quise parar para que el se volviera y por fin me viera pero no lo hice, adopte los modales de una mascota y empece a seguirlo sin decir nada. El tampoco se molesto en entablar conversación.

    Seguimos así durante una media hora, me dedicaba a no tropezarme y mientras el camino era llano , contemplaba el bosque.

    Era realmente precioso, todo en su conjunto. Aunque no me gustara andar valía la pena contemplar todo aquello. El verdor era precioso, te cubría como una manta , había musgo por todas partes y casi no se veía la madera de los arboles. El verde era de un color extraño y fresco, todo olía a bosque ,a frescura y a... libertad. Si, libertad era la palabra adecuada.

    A veces tenia que correr hasta Zahary porque me paraba a aspirar profundamente aquel aire puro. Pero parecía como si Zahary estuviera acostumbrado a esa belleza.

    Se escuchaba de vez en cuando a los pájaros invisibles, que se encontraban por las ramas de los arboles y el crujir de alguna rama. Me pegaban bastantes sustos pero después me alegraba.

    Nunca había estado entre tanta naturaleza, o al menos entre una tan bonita y natural. Lo disfrutaba al máximo y con cada paso que daba me sentía mas cerca de la naturaleza, de la suerte que teníamos de tener ese mundo de fuera tan bello como permanente.

    De repente sentí un golpe de pena por todos los arboles a los que se cortaba para hacer papel.

    Deseaba tanto que ese bosque fuera un espacio protegido.

    Ya llevábamos una hora andando, me había cansado un poco pero seguía andando al rápido compás de Zahary. El tenia prisa incluso con la idea descartada de que Edgar nos siguiera.

    No se había girado para nada, ni cuando de vez en cuando paraban de oírse mis pasos. Aunque era de sentido común que le seguiría.

    Mientras íbamos andando en la dirección elegida por Zahary cada vez había mas luz y el verde se hacia mas claro.

    Vi que nos íbamos acercando a un prado aunque por la gran espalda de Zahary no veía casi nada y a la vez que andábamos el camino se iba haciendo mas y mas ancho. Creo que mas gente había pasado por ahí antes.

    Me puse al lado de Zahary y seguimos andando rápido. Ya no tenia que seguirlo, gracias al camino podía caminar a su lado.

    Mientras íbamos andando, no le mire ni me acerque mucho a el, iba a seguir su táctica aunque aquello incluya la obediencia,precedida por la humillación.

    En un acto de un segundo vimos como un precioso ciervo cortaba el camino al trote, pero antes de pasar al otro lado se paro y nos miro.

    Era hermoso en todos los sentidos. Su pelaje era de un castaño claro y aquí y allá tenia alguna mancha negra. Se paro allí y estuvo un rato contemplándonos. Ya estabamos casi en el prado y la luz clara proveniente del sol iluminaba su pelaje haciendo que brillara.

    Zahary no paro de andar pero yo si, no quería asustarle. Desde hacia mucho tiempo que no había visto algún animal que no sea una mascota.

    El ciervo no se asusto pero después por propia iniciativa siguió corriendo y desapareció de nuestra vista.

    De nuevo tuve que correr para alcanzar a ese chico perfecto que en ese mismo momento se comportaba de una forma estúpida. Parecía como si lo único que quisiera fuera llegar a esa cueva.

    Al fin llegamos al prado. Era mas bello de lo que me imaginaba y de lo que se veía desde lejos.

    La luz caía desde un angulo muy definido y que cubría principalmente el prado. Había abetos por todas partes, rodeando al prado y de vez en cuando algún pino. Lo que mas me sorprendió fue que no hubiera ninguna flor , solo hierva verde y alta.

    Aun sin flores, el prado seguía siendo hermoso.

    Zahary paro en medio del prado. Me preocupe, si hubieran construido la cueva allí seria de lo mas estúpido ya que lo descubriría cualquiera pero si de verdad la hubieran construido allí los que salían estúpidos eran los investigadores.

    Pero no fue así, Zahary siguió andando hacia la derecha del prado y yo le seguí. No quería separarme de ese prado, al menos quería memorizarlo.

    Mientras el andaba con paso cada vez mas acelerado yo tenia que correr detrás suya, hasta que al final paro así de golpe.

    Ya habíamos vuelto a entrar en el bosque y estabamos rodeados de arboles por todas partes.

    -¿Esta por aquí?- pregunte.

    - Si.- aunque en su voz había una nota de duda.- Esta... por ...aquí.

    -¿Estas seguro?

    -Si, tiene que estar por aquí.- empezó a moverse nerviosamente buscando algo, miraba por todos lados.

    -Si me dices que estas buscando igual puedo ayudarte.- propuse.

    -Es difícil de encontrar, la cueva no es visible. Es decir, esta bajo tierra.

    -¿Enserio? Entonces los buscadores ya la abran encontrado, digo yo.- de nuevo me asaltaron esas dudas de si Zahary era de la realeza como el decía o si era de verdad de la antigüedad. Quizás era solo un cuento para que me creyera todo ello, pero creo que no tenían que esforzarse tanto si estaban seguros de que yo descubriría que soy una bruja.

    -En realidad, la estrategia para abrir la cueva es muy complicada, bueno, no. En realidad no es complicada lo que es , es invisible.

    -¿Invisible?- le mire confusa , aunque el seguía en movimiento y dándome la espalda.

    - No en ese sentido. La puerta esta bajo tierra y lo que hay que hacer es encontrar una rama en forma de ''D''. La rama no es muy grande y aunque parezca de lo mas simple es de un material que no se pudre ni rompe, creo que es metal. Esa rama esta conectada por medio de una cadena a la puerta que esta bajo tierra.

    -Pero entonces debería haber alguna excavación por aquí cerca, cualquiera se daría cuenta de que debajo de ello hay algo.

    -No, si la excavación esta al lado de un árbol que podría conservarse 100 años mas y si la hierva y toda esa tierra esta pegada a la puerta.

    -Aun con eso sigue siendo increíble que no la hayan descubierto hasta ahora.

    El se encogió de hombros y siguió buscando, yo también empece a buscar.

    Una rama grande en forma de D. podrían haber pensado en una letra mas rara y mas fácil de encontrar.

    D,D,D...Todas las ramas tenían su propia forma, había algunas parecidas a la letra D pero después de comprobarlo , no era la adecuada.

    ¡Cuanto quería encontrar esa letra o rama, o sea lo que sea!

    De repente , como si mi deseo se hubiera cumplido en un extremo del pequeño espacio en el que nos encontrábamos, vi una rama de tamaño medio en forma de una desgarbada ''D''.

    -Zahary, creo que es esa la rama que buscamos.- la señale aunque el no me miro y fui directa hacia allí.

    -¿Estas segura? Ya estoy harto de decirte que te has equivocado.

    -Si, estoy segura de que es esta.- ya me había agachado y había cogido la rama. Esta no se movió. Pesaba mucho, con un poco de mas esfuerzo conseguiría levantarla. Zahary se me acerco y cogió la rama, de entre mis manos, intentando no tocarme.

    -Dejame a mi.

    Tiro de la rama con fuerza y esta cedió enseguida, se levanto sin ningún esfuerzo. De la rama levantada había una pequeña cadena de hierro que estaba conectada a la tierra.

    Se escucho levemente un mecanismo por debajo de la tierra ; roze de metales y después se escucho como algo crujía.

    Zahary ya miraba en aquella dirección, delante de el, en unos 8 metros había una gran ''puerta'' abierta. El corrió hasta ella y yo le seguí.

    Tenia razón en su explicación de que la hierva estaba pegada a la puerta de hierro, invisible si no estabas cerca de ella. Pero me sorprendí.

    -¿Esta hierva es artificial? Que yo sepa esa hierva no exsistia en la edad media.

    - La hemos puesto hace poco, la hierva de antes era autentica ya que la cueva no se abría constantemente y podía crecer. De hecho la puerta no se había abierto desde hace 400 años. Le costo bastante abrirse.- por fin me soltaba un discurso largo.

    - Usted primera.- me dijo cuando ya estaba a su lado mirando a la puerta. Mire hacia abajo había escaleras de roca grandes pero con poco espacio entre ellas. El lugar desprendía frió aunque no me extrañaba, ese espacio tenia que estar muy frió y mas ahora que empezaba la estación fría.

    Era bastante oscuro al mirar abajo.

    -Simplemente ve bajando, cuando baje yo, encenderé las luces.- susurro detrás miá. Hice lo que me dijo y fui bajando, gracias al poco espacio que había entre una escalera y otra pude bajar bastante rápido aunque la forma de la escalera era de caracol y daba bastantes vueltas. Mientras iba descendiendo el aire se hacia mas y mas frió . Yo que solo llevaba una fina chaqueta de cuero empece a tiritar. Escuchaba los pasos de Zahary detrás miá. Me alegraba de que me siguiera. No había descartado la posibilidad de que me encerrara allí dentro.

    Al final toque tierra llana. No podía ver el suelo pero veía el espacio que había alrededor miá. Fui un poquito mas adelante para que Zahary no se chocara conmigo y cuando el bajo me condujo un poco mas adelante. Después se alejo y de repente toda la habitación se lleno de luz. Me gire hacia el , se encontraba a unos pasos de mi y llevaba un mechero en una mano acercado a un rió de fuego que por un gran conducto rodeaba a toda la habitación. El cogió una antorcha colgada en una de las esquinas y le puso fuego pero esa iluminación no ayudo en nada.

    Me gire de nuevo y contemple a la gran habitación.

    La primera sensación que te transmitía la habitación era de antigüedad y bastante acogedora.

    Era muy grande y el espacio estaba bien aprovechado, incluso sobraban cosas. No parecía ser la típica cueva sino mas bien una habitación de la realeza.

    Las paredes eran de roca blanca, y en forma de ladrillos grandes bien dispuestos, en algunas partes había columnas con dibujos grabados y el techo era alto.

    En el suelo había una alfombra, muy grande que cubría casi todo el suelo, que era de madera. La alfombra era vistosa y roja con dibujos de flores entrelazándose por los lados , de un color azul oscuro.

    Estaba muy decorada y pegaba perfectamente con el ambiente.

    La estancia era en forma rectangular y en la parte mas alejada había una alargada y estrecha mesa de madera con dos cajones. En ella había varias cartas y un mantel blanco.

    Encima de ella se encontraba un cuadro pero estaba tapado por una manta blanca , ya mugrienta y sucia. En el lado derecho de la habitación había un gran armario, también de madera con decoraciones de oro y plata.

    En el centro de la habitación y de la alfombra había una gran mesa, como la de un comedor, de madera y reluciente. Encima de ella también había un mantel blanco de tela, y por los lados estaban dispuestos platos de oro y vasos del mismo material.

    El el lado izquierdo había otra mesa alargada con varios cajones y a cada uno de sus lados 2 cajones pequeños, también había una puerta de madera en uno de los lados que tenia la curiosidad de abrir.

    Las sillas de la mesa central eran de oro y lana color rubí. Eran preciosas y la que mas me llamo la atención era un gran sillón echo con los mismos materiales pero mucho mas grande y alrededor de la tela había minerales incrustados; zafiro, esmeralda, azabache...

    había cuadros de la naturaleza por toda la habitación pero el que me llamo la atención fue el cuadro tapado y gigante.

    Me acerque a el pero antes de quitar la manta mire hacia atrás para ver donde estaba Zahary y para pedirle permiso para quitar la manta.

    Pero el había avanzado y se encontraba metiendo una llave en la puerta de madera en el lado izquierdo de la habitación. Me acerque a el y deje el cuadro por ahora de lado.

    El la abrió y entro sin inmutarse de que yo le seguía. En el momento en el que puse un pie en la pequeña habitación abrí la boca de asombro.

    Estaba repleta de cajas de oro que brillaban como soles, unas sobre otras. Casi no había espacio para moverse. Me preguntaba que había en esas cajas.

    Zahary, como si hubiera leído mis pensamientos se acerco a una y la abrió.

    Estaba repleta hasta arriba de monedas de oro. No había espacio para nada mas.

    Me acerque a la caja y me arrodille. Zahary ,aunque no le mire,vi por el rabillo del ojo que sonreía.

    -De aquí habéis sacado todo el dinero para comprar la torre, los coches y el triple sueldo de Bar, ¿me equivoco?- el asintió aun con la sonrisa dibujada en la cara.

    -Es increíble, pero estas monedas son antiguas, no son como las de ahora. Nadie vendería algo si le dais esa moneda.

    -Pero hay historiadores que pagarían una gran suma de dinero con tal de conseguir una caja de estas.

    -Vaya, supongo que tendréis una fortuna.

    - Hemos vendido solo 13 cajas y nos quedan 27.- dijo sin pagarse de ello.

    A este paso iban a hacerse una de las familias mas ricas del país. Cogí una de las monedas y la contemple. Era circular pero sin estar bien definida.

    Alrededor de ella estaba escrito algo pero no pude entenderlo bien.

    -¿Que esta escrito?

    - Pone, Gran Bretaña 1491.

    -Oh, el año de nacimiento de Enrique.

    -Si, nadie hasta ahora a visto esta moneda.

    -¿Y como explicáis la existencia de esa moneda?- pregunte y solté la moneda en la caja, quería quedármela pero posiblemente no pueda.

    -Por lo visto Veone fue buena y nos trajo al siglo 21 con DNI y a mi padre le dio el pequeño regalito de tener una carrera.

    -¿Y cual es?

    -Es caza tesoros, pero no en un sentido estricto sino que puede trabajar de historiador pero que su principal función es la de buscar lugares históricos ocultos, investigar...- su tono era neutral pero al menos ya no era frió y distante. El se levanto y salio.

    Le imite y cuando yo salí el ya se encontraba al lado del cuadro tapado.

    Cuando me coloque a su lado despacio fue quitando la manta y cuando por fin esta cayo en el suelo, el levanto la mirada y sus ojos empezaron a brillar aun mas.

    Mi mirada enseguida se dirigió al cuadro, y como antes, volví a quedarme sin palabras y con la boca abierta.

    El cuadro era mucho mas grande de lo que me imaginaba y era un retrato familiar.

    El marco era, como no, de oro y era ancho y alto de forma rectangular.

    Mire al retrato. Había muchísimos rostros de los que solo reconocí dos.

    En el lado izquierdo del cuadro se encontraba un hombre. Tenia unos 25 como mucho 29 años, era de estatura media y bastante forzudo. Tenia el pelo de color castaño oscuro y rizado y la forma de la cara, triangular. También tenia barba pero muy pequeña.

    Sus ojos eran de color verde claro y brillantes.

    Su expresión era seria pero daba la impresión de ser un hombre tranquilo y bueno.

    Estaba vestido con ropa de la realeza. Hecha con tela verde oscuro y negra. Llevaba un collar de oro, vistoso y grande.

    -¿Quien es?- pregunte y le señale.

    -Es William, el esposo de Selene, si ahora se le puede llamar así.- asentí.

    Parecía estar hecho a la medida de Selene.- Este a su lado es Henry, su hijo.

    Mire mas abajo y vi a un niño de no mas de 2 años que era la imagen viva de William cuando el tenia la misma edad. Era igual que el aunque en la forma de la cara era parecido a Selene. El tampoco sonreía pero tenia la misma expresión que su padre.

    Me alegre por ellos, me alegre de que Selene hubiera tenido una vida feliz ni aunque ella la recordara.

    Al lado de William estaba Selene, tan bella y perfecta como era ahora. En la cara no había cambiado nada pero conservaba un semblante mas maduro y serio. Estaba vestida con un vestido azul marino con toques de color plata.

    En lo alto de la cabeza llevaba una pequeña corona de piedras azules que le quedaba muy bien y en su garganta descansaba una gargantilla de perlas de las que colgaba la letra R, la letra inicial del apellido de William, posiblemente.

    Seguí por el mismo orden y al lado de Selene se encontraba una niña que se parecía muchísimo a esta.

    -¿También tuvieron una hija?- el rió.

    -No, esta es nuestra hermana pequeña Eirene, ya te comente que se parecían muchísimo.

    - Es preciosa.

    -Si...- el suspiro.- Es una autentica pena que no este aquí. Ella podría calmar la situación solo con su presencia. Era como un tesoro para mi padre. Tenia todo lo que quería y también era ambiciosa pero en la actitud y carácter era como nuestra madre.

    La niña que tenia aproximadamente 5 años era la única en todo el retrato que tenia dibujada una pequeña sonrisa en su bonita cara.

    No tenia nada que decir sobre ella, simplemente que era igual que Selene y que era la niña mas bonita que había visto jamas.

    Estaba vestida con un vestidito de tela rosa con lazos de color oro.

    Al lado suya se encontraba una mujer de unos 23 años. Era baja, de cabellos rubios y de ojos azul claro. Su pelo era liso y peinado en un tocado español para la ocasión. Llevaba una corona de oro con rubíes incrustados.

    Su vestido era de color rojo pasión y con rayas de tela blanca.

    En su cuello llevaba un collar de perlas con la letra D, de Dalaras en el medio. Puede que fuera tradición en las mujeres llevar collares con la letra de su apellido. Lo que me recordó a Ana Bolena.

    Su expresión también era seria pero amable.

    -¿Quien es?- sabia la respuesta, pero quería saberlo con exactitud.

    -Es Candace, mi esposa.- me lo esperaba pero el dolor fue como veneno por mis venas. Quería preguntarle si la quería , si le echaba de menos pero no lo hice. No le sentaría bien.

    Mire de nuevo al cuadro. Retire la mirada de la chica, sin querer dirigirla de nuevo a ella. Aunque tenia que reconocer a mi pesar que era guapa, menos que Selene pero mas que yo. No se porque le tenia envidia y me sentí culpable por sentir repulsión hacia ella. Quizás eso eran los celos.

    A su lado se encontraba una niña, o mas bien un bebe.

    Me fascino su increíble belleza y su parecido con Zahary. Sus ojos eran iguales que los suyos y excepto por el pelo no tenían ninguna diferencia.

    Su pelo era pelirrojo, tirando a rubio que le quedaba perfectamente a su suave rostro. Tendría mas o menos 2 años.

    Tenia la expresión desorientada, y no me extrañaba, era muy pequeña pero se veía que intentaba estar seria.

    -Supongo que esta sera vuestra hija, es muy bonita.- en ese momento sentí un deseo de pertenencia que no pude evitar. Era como si quisiera que fuera miá esa pequeña muñeca que parecía de porcelana y que tenia como madre a Candace.

    -Si,- estaba sonriendo.- Se llamaba Elodie. No la recuerdo pero me habría gustado hacerlo y ,a mi hijo Lander también.

    Me sorprendí y mire de nuevo al cuadro buscando con la mirada a Lander.

    Al lado de Elodie se encontraba un chico, Lander , supuesta mente.

    Era bastante alto, delgado pero fuerte y de 7 años o así.

    Era rubio, de un rubio claro como el de su madre. Sus ojos eran también iguales a los de su madre y su rostro era alargado, con la barbilla ligeramente cuadrada.

    También era muy bello y parecía serio pero amable.

    Su vestidura era una chaqueta marrón con rayas blancas , unos pantalones negros pero no podía ver mas ya que el retrato estaba hecho hasta la cintura.

    Al lado suya se encontraba Zahary. Le contemple fijamente.

    Era incluso mas alto de lo que estaba ahora, mas fuerte y también mas...maduro.

    Llevaba una vestidura igual que la de su hijo pero de color azul cielo y una espada enfundada en el costado derecho.

    Su pelo era un poco mas largo y su expresión seria.

    No tenia ninguna arruga lo que me llevo a pensar que su expresión era siempre aquella, seria y amenazadora. De repente me recordó a alguien...Edgar. En la expresión era igual que su padre, un contraste bastante grande con como era ahora.

    No se porque pero le sentía distante, en ese retrato, el chico que yo conocía era feliz, testarudo y valiente. Sin embargo, en esa foto era serio, amenazador y tenia la sensación de que estaba a punto de abalanzarse sobre mi. Seguramente era la edad, en cierto modo parecía tener unos 25 pero tampoco eran muchos.

    Mire a los ojos de aquel hombre, eran negros , el pintor los había retratado perfectamente pero a no ser que se le haya olvidado algo porque los ojos eran negros, solo y únicamente negros.

    No había rastro de aquel brillo natural y fascinador en ellos. Mire a Selene, ella si lo conservaba lo que significaba que el pintor no se había olvidado de nada. Los ojos de Zahary no brillaban. Era absurdo preocuparme por ello pero la primera vez que le vi, la primera impresión que me dio fueron aquellos ojos brillantes y relucientes.

    Me dolió aquello, fue como si mi Zahary ya no fuera el.

    Sin querer me gire hacia el queriendo ver aquellos preciosos ojos de nuevo, brillantes e iluminados, aunque no estuvieran dirigidos hacia mi.

    Me lleve una sorpresa. Por primera vez en toda la tarde me estaba mirando, y ademas directamente a los ojos.

    Enseguida retire los míos. Baje la vista abajo. Sus ojos brillaban. Que alivio.

    El cogió mi barbilla y la alzo para que volviera a mirarle. Cuando levante la mirada el estaba muy cerca de mi cara, solo a unos centímetros.

    No pude evitar pensar en eso.

    - Lo siento.- susurro y su dulce aliento me inundo.

    -¿Por que te disculpas?- también estaba susurrando.

    - No me estaba disculpando contigo sino conmigo mismo. Me prometí que no te miraría, me prometí que no te prestaría atención porque sabia que una vez haberte mirado me perdería. Me perdería en esos ojos que son como mi propio castigo. Cada vez que te miro es como un latigazo que deja cicatriz, intentando recordarme que no debería estar haciendo esto. Pero el dolor no importa, con solo mirarte me siento vivo. Se que no debería estar haciendo esto, se que debería estar de parte de mi padre, tener ese deseo irracional de matarte como he hecho toda mi vida con las brujas que he conocido. Pero no puedo, por mucho que quiero, no puedo. Me es imposible hacerte daño, no se si es cosa de la magia o del destino, pero lo único de lo que estoy convencido es que cada célula, cada acción, cada sentimiento esta loco y profundamente enamorado de ti.

    Me quede sin palabras, sumergida en sus grandes y preciosos ojos que parecía que me acariciaban y sus palabras me mareaban. Muy en el fondo sabia lo que ocurría dentro de Zahary pero intentaba convencerme de que no podía ser. De que el no podía sentir algo por mi que no fuera pena.

    -Tu...- suspiro y puso una mano en mi mejilla. Apenas me rozaba pero sentía el calor que transmitía.- Tu me quitas la vida a la vez que me la devuelves.

    Una lagrima se deslizo por mi rostro. Era fría y solitaria.

    Era como si sintiera el dolor de el. Como si traspasara su piel y accedía a la miá procurando hacerme daño.

    Sabia lo que sentía, sabia perfectamente la guerra que se debatía dentro de su corazón.

    Por una parte quería ponerse de parte de su padre y le comprendía, tenían la misma sangre y el lazo parentesco que nunca se rompería.

    Pero por otro lado estaba otra sensación, nueva y mágica con un nombre en concreto: Lisa.

    Sentía algo demasiado fuerte y grande, demasiado libre y cegador.

    El amor.

    Realmente lo sentía y lo sabia porque en mi pasaba lo mismo.

    Yo quería lo mejor para el y aunque aquello significara alejarle de mi, nuestra separación...

    Sabia que yo jamas me olvidaría de el y prefería que el me matara con sus propias manos antes que tener que separarme y vivir sin el.

    No quería ni imaginarlo.

    Mi mundo. El anterior, el que creía que estaba completo antes de que llegara y que ahora me daba cuenta de que estaba vació y que le faltaba lo fundamental ; el.

    Y mi mundo de ahora, que sentía por fin completo pero que estaba condenada a arruinar.

    El movió su mano y me limpio la lagrima justo antes de que llegara a la boca. Cogí su mano y la pegue a mi rostro. Me gustaba sentir ese calor, su calor. Cerré los ojos y creo que el también. Estuvimos un rato así , sin pensar nada, a escasos centímetros el uno del otro.

    Era de lo mas bonito, excepto por aquellos rostros que nos observaban desde aquel retrato familiar.

    Ojala pudiera olvidar que tuviera una familia. Deseaba eso. Cruelmente lo deseaba. Aunque el no conocía a su familia sabia que los quería un simple retrato de ellos bastaba para que se pudiera ver el amor que sentía por ellos.

    Tenia en la punta de la lengua la pregunta sobre Candace pero me calle, no quería arruinar el momento mas precioso de mi vida y seguramente uno de los pocos que tendré.

    El se separo lentamente de mi y miro hacia otro lado. Iba a decirle algo pero sonó la alarma de mensaje de mi móvil. Kel13, lo mas probable.

    Lo saque del bolsillo de mis pitillos.

    En efecto, era un mensaje de Kel13 y ponía lo que me esperaba , le di un toque esperado a que no cogiera el móvil.

    Zahary se había sentado en la mesa. Después de acabar con el móvil fui hasta el, pero manteniendo las distancias.

    El vio que me acercaba giro un poco la silla y me invito a que me sentara en su regazo. Después de unos segundos de duda fui y me senté en sus piernas.

    El me rodeo la cintura con los brazos y me estrecho contra el.

    Lentamente fue relajando las manos y enterró la cara en mi cabello.

    Sentada encima suya su cabeza me llagaba justo hasta la clavícula.

    Le acurruque y la que le dio el abrazo ahora , fui yo.

    Rompiendo el silencio, articule.

    -No me esperaba que la cueva fuera así. No parece un almacén sino mas bien un...

    -¿Salón?- me interrumpió y después soltó una carcajada. Se había retirado ligeramente de mi para poder hablar. Ya no tenia esa tristeza en los ojos ni en la voz. Su tono empezó a ser mas lento.- Si, en realidad se construyo así por una razón. Si había algún peligro o algo que nos pasara cuando reviviéramos podríamos tener esta cueva como un escondite.

    Asentí ligeramente.

    -Bien pensado.

    -En realidad todo fue idea de mi padre, el preparo todo para que cuando viniéramos tuviéramos de todo. Pero se llevo un gran disgusto al llegar.- rió de nuevo.- Creo que esperaba que todo fuera como antes. Pero lo que mas le sorprendió fue su diario. Siempre que lo leía ,en mente, delante miá y de Selene contemplábamos como alzaba las cejas y después también la boca. Aunque nunca quiso contarnos cosas del diario, excepto los acontecimientos mas importantes.

    -¿Tu también te has llevado un disgusto al llegar?

    -Yo ni siquiera creía que vendríamos. Pensaba que era solo una amenaza. Pero si me preguntas en este momento lo que pienso, mi respuesta es; en absoluto. Al fin y al cabo te he conocido a ti, jamas me quejaría de eso. Hubiera preferido que nos hubiéramos conocido en otras circunstancias pero así es es el destino y no me arrepiento de haber hecho lo que he hecho hasta ahora. Te sonara sorprendente pero incluso le doi las gracias a Veone.

    Le sonreí, no podía aguantarlo mas , tenia que preguntárselo.

    -¿Y Candace? ¿No la querías?- en mi voz hubo una nota de excitación que no pude ocultar pero el no pareció notarlo.

    -En un principio creía que si. Su padre y el mio siempre fueron grandes amigos y desde pequeños yo era su delfín. Estábamos comprometidos .

    Con el tiempo , cuando fui conociéndola creí que empezaba a quererla.

    Ella era una persona magnifica, cariñosa, dulce, educada. Cualquiera querría tenerla para ser la madre de sus hijos. Me acuerdo que justo después de un año iba a ser nuestra boda, un año después del hechizo. Y cuando mi mente ya no recuerda nada mas es después de decir el ``si quiero´´ a Candace, el 31 de diciembre del 1525. Fue una boda espectacular. Había de todo. Mi padre había montado un gran banquete , pero yo no me sentía del todo feliz.- daba la impresión de que Zahary estuviera recordando en voz alta. Me miraba a mi pero sus ojos iban mas allá. Tenia una sonrisa en la cara.- No me arrepiento de haberme casado con ella, era la mejor dama de todo el reino. Pero incluso desde aquel entonces supe que me faltaba alguien. Tú.- y me miro profundamente. Le sonreí con ternura. El suspiro. No quería hablar mas del tema.

    -¿Cuando vamos a volver?

    -No lo se.-contesto.- No he tomado medidas contra eso. Mi padre tiene razón al decir que en momentos de pánico no consigo pensar bien.

    -Al menos piensas, yo en momentos de pánico lo único que consigo hacer es reírme muy fuerte sin razón alguna y después de eso correr.

    El me miro con los ojos abiertos y soltó una carcajada.

    -¡Que loca!- y me acaricio la cara suavemente.- Sentías pánico el día cuando íbamos a venir aquí y de ahí a reírte de una manera tan rara.- no lo preguntaba si no que lo aseguraba. Le mire sorprendida y el sonrió divertido. No creía que se acordara aun de eso.

    -Ese no es el asunto. - pronuncie. - Kel13 me esta esperando.

    -Lisa...- espero un momento, le mire expectante.- No creo que sea bueno que vuelvas a casa.- me miro esperando una respuesta y por su mueca creo que se esperaba lo peor.

    -¿Que?- casi grite.- No podemos quedarnos siempre aquí. No tenemos comida, no tenemos agua...

    -No nos vamos a quedar aquí.- dijo pero no continuo.

    -Oh no, olvidalo. No pienso ir a la torre con el peligro que corro allí.

    -No estaba hablando de la torre sino de escapar a algún lugar.- me miro con otra mueca en la cara, esperando a que dijera algo. No lo hice, le mire sorprendida y el continuo.- Había reservado 3 billetes para salir fuera del país. Y en estas circunstancias podemos usar solo 2 de ellos. Iremos a Nueva York. Me han dicho que es precioso y también que hablan ingles. Nos lo vamos a pasar muy bien.

    -Yo no puedo abandonar a mi familia. Corren peligro y no pienso ponerles entre la espada y la pared. No puedo.

    -Mi padre no les va a hacer daño. Me lo a prometido.- En esa ultima frase deduje un rastro de mentira pero no dije nada.

    -No Zahary. No voy a dejar a Kel13 y a mi madre aquí.- el me miro con cara de pena.

    -Que nos vayamos no significa que nos quedemos allí para siempre. Podemos quedarnos allí solo un fin de semana hasta que se calme un poco la situación. Puedes decirles que te vas de excursión conmigo. Selene se quedara aquí para relajar a mi padre y para cuidarles.

    -¿Selene? Pero si ella ni siquiera sabe luchar.

    -Te sorprenderían las cosas que sabe hacer ademas mi padre no le hará daño a ella.- le sonreí a mi pesar y después suspire difícilmente.

    -¿Me juras que no le pasara nada a mi familia y que volveremos después de un fin de semana?- el estuvo un rato en silencio y después respondió.

    -Por ti haría cualquier cosa.