четвъртък, 23 декември 2010 г.

Capitulo 12. La sorpresa.

Salí del coche y cerré despacio la puerta. Ya no había vuelta atrás. Lo había decidido.

El me lo había prometido.

Comencé a andar con paso decidido hasta llegar a la puerta.

Ya había oscurecido y las luces estaban encendidas , me alegre. Al menos no tenia que esperar y comerme mas la cabeza.

Estuve vacilando un rato delante de la puerta y mire atrás hacia el coche.

El estaba inclinado contemplándome y con los ojos bien abiertos dándome ánimos para que entrara.

Saque las llaves y abrí al puerta.

Entre, el calor enseguida me cubrió. Sonreí.

Como siempre el televisor del salón estaba encendido, sin quitarme el abrigo y sin descalzarme , pase directamente al salón.

Allí se encontraba mi madre. Algo muy raro.

Estaba tumbada en la típica pose de Kel13, tenia el pelo mojado y estaba vestida con ropa de casa .Estaba viendo una película, posiblemente romántica.

Se notaba que hoy era su día libre. Sonreí.

Ella, que no se había inmutado de que había entrado gire la cabeza hacia mi y también sonrió.

-Hola cielo.¿Donde has estado?

-Yo...- no me había inventado una excusa. Que estúpida.- Yo...estaba en ...la biblioteca del instituto...revisando unos papeles del club.- y después asentí.

-Se que no has hecho eso pero no importa. No pienso preguntarte. Me gusta que tengas tu intimidad. Aunque creo que Kellan no quiere que la tengas.- le dedique una sonrisa de agradecimiento y subí las escaleras hasta mi cuarto.

Aun no era el momento de darle la noticia a mi madre. Cuando arregle mis cosas, bajaría y se lo diría.

Entre en mi habitación y la ojee. Estaba desordenada como siempre y colorida con muchos posters por las paredes.

Solo Dios sabe cuando volveré a verla. Aunque Zahary me había prometido que pasaríamos allí solo un fin de semana , yo sabia que el no lo podía asegurar. Solo Selene podía decirnos cuando volver.

Pero en realidad todo dependía de Edgar.

Se me formo un nudo en el estomago. Estaba actuando de la forma mas cobarde, escapando. Pero, ¿tenia otra salida? Aunque fuera cobarde le tenia aprecio a mi vida y justo que había descubierto el amor mas grande que podía sentir, tenia que perderle.

No iba a permitirlo y Zahary tampoco estaba a la labor de hacerlo.

Me quedaba poco tiempo, Zahary me esperaba en el coche y el avión despegaba a las 11 de la mañana, pero teníamos que viajar 5 horas y entre que desayunábamos y nos apañábamos.

Fui rápidamente hasta el armario, arriba tenia que tener una gran maleta roja vaciá. Prolongue la mano pero no toque nada.

Me subí a una silla y mire. No estaba.

No me acordaba de que se había quedado en la habitación de mi hermano.

Salí al pasillo y sin llamar a la puerta ,entre en la habitación de mi hermano.

Estaba hablando por móvil y mirando por la ventana. Le lance una mirada fugaz y el me miro sorprendido. Mire por encima de su armario pero la maleta no estaba. El vio mi cara de angustia.

-Bueno, Petty, te dejo. Adiós chaval.- y cerro la tapa del móvil.-¿Que te pasa? Pareces estar nerviosa. Bueno, últimamente casi siempre tienes esa cara.

-Si...yo. Bueno...-me detuve un momento. Tenia que ser directa.-Kellan, ¿Tu sabes donde esta mi maleta roja?

-¿Tu maleta roja?- me miro sorprendido.- ¿Porque la necesitas? ¿Piensas escaparte de casa?

-No exactamente escaparme, sino que me voy de viaje.- me miro aun mas sorprendido.- Kellan, por favor, después de daré explicaciones. Cuando vuelva.- ''y cuando aprenda a decir una mentira sin que se me note la falsedad'' pensé para mi.

-Vale.- dijo suspenso y fue hasta su armario. Lo abrió y saco mi maleta roja. La imaginaba mas grande.

Fui a cogerla. Pero el aparto la mano.

-Dime que esta pasando.- me ordeno.

-Kellan, por favor...- le mire con ojos de cocodrilo.

-Dímelo.- suspire.

-No puedo.- susurre. Eso pareció sorprenderle y dolerle.

-Toma.- dijo en un susurro y me tendió la maleta.

La cogí y me dirigí a la puerta. Le echaría de menos, aunque fuera por poco tiempo , realmente le echaría de menos.

Gire innatamente y le mire. El estaba sentado en la cama con dolor reprimido. No pude mas solté la maleta y fui hasta el. Le abrace.

-Te echare de menos.- susurre pero intentando que el no me oyera.

Me deshice del abrazo y le mire con una ligera sonrisa el también estaba medio sonriendo.

-¿A donde vas?- pregunto. Suspire de nuevo. No quería mentir mas.

-A Nueva York.- el abrió los ojos como platos.

-Vaya,¿y vas a ir sola? Porque yo te acompañaría encantado.

-No.- dije firme y le cogí de las manos, después dije mas suavemente.- No voy sola, Zahary me acompañara.

-¿Zahary? Pero si le conoces de una semana. Lisa... me estoy preocupando. Tus nuevas amistades no me gustan. ¿Que te pasa?

-No lo puedo contar Kel.

-¿Os habéis casado en secreto?- pregunto intrigado. Sonreí.

-No, es otra cosa. Algo muy importante.- Esta vez fue el él que me cogió de las manos.

-Confiá en mi.- y me miro expectante. Estuve unos segundos pensativa. Al final lo solté.

-¿Me prometes que no le contaras esto a nadie...- pregunte y el asintió nervioso.- ...que no te vas a reír...- puso una mueca pero después asintió.-...y que me vas a creer en absolutamente todo?

-Siempre lo hago.- me mordí el labio.

-Soy una bruja.- al principio distinguí en su casa un rastro de risa pero consiguió controlarlo.

-¿Es hoy el día de los inocentes?- pregunto serio.

-No, Kel. Te estoy hablando en serio.- el me miro con el ceño fruncido.

-Se cuando mientes y ahora no lo haces, pero una cosa se aprende con la practica.- suspire y me levante. Había sido mejor no contárselo a Kel13.

Pero antes de que empezara a andar me cogió de la muñeca y tiro de ella. Me gire.

-Te creo. Continua.- me dijo muy serio. Le mire sorprendida pero no dije nada. Me senté de nuevo.

-Tengo poco tiempo.- le dije y comencé la historia. Le conté absolutamente todo, desde la fiesta hasta la cueva, quitando la parte que nos pertenecía a Zahary y a mi. El me miraba serio, una cara que nunca le había visto. Parecía comprenderlo, leía en su cara que le parecía de lo mas extraño pero me creía.

Fue sorprendente. No esperaba que lo hiciera.

-Vale, te creo , solo me quedan dos cosas por decirte. Una, demuéstramelo.- y me miro expectante, abrí los ojos como platos.- ¿Que? ¿No decías que habías hecho que el coche de Zahary se moviera? Pues ahora yo quiero que traigas...- miro alrededor de la habitación.- Ese lápiz. Dámelo a la mano, pero sin moverte.

-Ya te he dicho que no se como usar mis poderes.

-Intentalo, si no lo haces no podre creerte todo esto.- suspire y asentí. Me concentre mirando al lápiz pero no se movió.

Espontáneamente, una voz que casi no oí resonó dentro de mi cabeza ;''desealo'' me dijo. Parecía la voz de Veone. Hice lo que me pedía.

-Quiero que ese lápiz vaya hasta Kel13 y se pose en su mano.- susurre.

Me obedeció, el lápiz se levanto como si una corriente de aire hubiera soplado y fue hasta Kel13. No era nada que no pudiera hacer el viento en si, pero la ventana no estaba abierta y no había corriente. Lo había hecho yo. Yo podía usar la magia. Con la simple petición de querer algo. Sonreí aunque no del todo feliz. Mi hermano estaba boquiabierto.

-Todo esto iba enserio. Madre miá, Lisa.- me cogió de los hombros y me sacudió ligeramente.- ¿Tu sabes lo que puedes hacer con esos poderes?

-Pero yo no los quiero.

-Si yo tuviera esos poderes...Uf...que cosas haría.

-Puede que los tengas.-dije sin animo.

-No creo. Solo soy un humano.

-Ya me gustaría a mi ser eso.- pronuncie.

-¡Lisa! Esos poderes no son nada malo. No eres un demonio, entiéndelo. Eres un ser mágico y ya esta. No esta dicho que tengas que hacer cosas malas, puedes ayudar a la gente. - dijo compasivo. Le sonreí. -Puedes ser algo como Superman.- bromeo , le sonreí de nuevo un poco mas alegre.- ¿Has probado a volar?

-No, ni pienso intentarlo.

-Algún día lo probaras.

-Dejando mis poderes aparte, ¿Que pasa con Edgar?- Kel13 no dijo nada.

-El no te va a tocar ni un pelo porque yo no se lo voy a permitir. Espero que ya se este olvidando ese ''reyecito'' de que te va a matar. Este no es el siglo 16 y que yo sepa la supuesta realeza de hoy en día es Isabel II.

-El no se va a rendir solo porque tu aparezcas en su camino. Conozco a personas como el y son como un diablo. Hasta que no consiguen lo que quieren no paran. El es traicionero , malvado y se cree superior.

-Si, pues... de tal palo...tal astilla.

-Oh, Kellan, los mellizos no son así. Te lo aseguro, es como si pudiera ver dentro de ellos. Son personas magnificas.

-Tu misma dijiste que su plan principal era matarte en la fiesta. Y lo habían preparado ellos tres.

-Pero cambiaron de idea.

-Eso da igual. No puedes pirarte así como así con una persona que desconoces.

-Te juro que no son así y confío en Zahary. Si supieras lo que siento...

-No puedo. Yo no estoy enamorado de Zahary.- me corto, no respondí pero lo que me dijo no me alago.- Solo me preocupo por ti Lisa y haría lo que sea por salvarte, te lo juro. Pienso protegerte al máximo.

-No, Kellan. Tu no te vas a involucrar en esto. Yo no lo voy a permitir. Edgar es muy malvado y no pienso exponerte para que te haga algo.

-Cariño, si no tuviéramos el equipo de baloncesto en el insti tendríamos un equipo de boxeo y te juro que seguiría siendo el mejor incluso en ese deporte.

-Si, Kel. Pero aunque tu fueras el mejor el seria el entrenador.- dije siguiendo el hilo de Kel13. El creía que era fuerte, eso estaba claro, pero no lo suficiente como para enfrentarse a Edgar.

-Vale.- dijo aunque no me fié de el.- Prometo que no haré nada.

-Permiteme que lo dude.

-Te lo juro. Pero ya te he dicho. Como te haga algo el Edgar ese, le parto la cara, y no intentes impedírmelo.- Le mire ligeramente enojada y me levante. Ya había perdido demasiado tiempo hablando con el.

-Espera, yo te ayudare a convencer a mama para que te deje ir de viaje.- y se levanto y fue hasta mi.

-Gracias.- susurre.

Fui hasta mi cuarto, cogí la hoja que tenia que firmarme mi madre para que pudiera viajar y me reuní con Kel13 en la escalera.

Bajamos al primer piso. Mi madre seguí en el salón. Inspire aire y entre.

Esto iba a ser lo mas difícil del plan. Mi madre jamas me dejaría viajar sola.

-Hola , mama.- salude con una sonrisa falsa en la cara. Si mi madre no hubiera estado mirando a mi ropa, habría notado mi creciente nerviosismo.

-Cariño, ¿aun no te has cambiado? ¿Piensas salir de nuevo? Recuerda que mañana tienes clase.

-Si, lo se. -me encontraba en el umbral de la puerta con Kel13 detrás miá. Realmente no sabia que hacer. No sabia como decírselo. No sabia si liar la cosa o decírselo directamente.

-Mama, Lisa se va de viaje.- soltó Kel13. Me gire sorprendida. El me sonrió.

-¿Que? ¿Como que se va de viaje?- ella enseguida se incorporo con una clara sorpresa en la cara.

Me arme de valor y le dije.

-Mama, quiero que lo entiendas. Necesito irme de viaje. Solo voy a estar allí una semana. Se te irán volando los días. De verdad, solo necesito que me firmes esta hoja para que pueda viajar.

-Espera, espera, espera...- dijo levantando la mano para que parara de hablar.- Pero si estas en pleno temporal escolar. No puedes irte así como así. ¿Y cual es la razón de tu marcha? ¿Pasa algo en el colegio? Cariño, sabes perfectamente que puedes confiar en mi. Si te pasa algo...

-No, mama. No me pasa nada. Simplemente me tengo que ir por un fin de semana. Nada mas.

-Ademas, Nicol le llamara todos los días para decirle la tarea.- mintió Kel13. A el se le daba genial mentir.- Va a ir a Nueva York, como yo en Navidad. Confiá en ella, puede incluso que vaya hasta la finca del tío Mario.

-Si. Seguramente me pasare por allí.- eso no era del todo mentira.

-¿Pero por que? ¿Por que quieres marcharte?- pregunto mi madre.

-Porque...- dude. No sabia que decir.

-Porque en el instituto se esta celebrando un concurso de Literatura y la gala es en Nueva York. Al principio iba a ir un profesor pero no hay nadie dispuesto a ir y al final han elegido a Lisa porque es la directora del club de Literatura. Le van a dar un premio y todo.- contó Kel13. La verdad su historia era de lo mas convincente.

-¿De verdad?- pregunto mi madre. Ella ya conocía a Kel13 y no era tan estúpida como para creérselo a la primera. Tenia ese don de espiá. Pero también sabia que yo no podía mentir y por eso su pregunta iba dirigida a mi.

Me esforcé lo máximo posible antes de contestar.

-Si, Kel13 dice la verdad.- yo misma me oía bastante convincente.

-¿Y porque tienes que pasar tanto tiempo allí?

-Porque hay otras tres galas que no son tan importantes y a las que tiene que acudir.- Kel13 hablaba por mi.

-Ah, ¿y no puedes viajar mañana? Así podre acompañarte yo.

-No, es necesario hoy, porque mañana es la primera gala y cuesta llegar llegar hasta Nueva York.- continuo Kel13. Le estaba agradeciendo de todo corazón lo que estaba haciendo por mi.

-Aun no me lo creo del todo pero bueno, te dejare ir si ese es tu deseo, pero como no vuelvas en un fin de semana exacto , llamo a la policía.

-Te lo prometo , mama.- intervine yo.

-Pues entonces, pasame esa hoja y vamos, que te acompaño al aeropuerto.- dijo mi madre.

-No puedes porque ya la esta esperando un profesor fuera con un coche. Tranquila, no le va a pasar nada. Nuestra Lisa es inteligente.- dijo Kel13 mientras yo le pasaba la hoja a mi madre y ella la firmaba.

-Pues al menos te acompaño al coche.- ya no sabia que decir y Kel13 tampoco. Ella me devolvió la hoja. - Sube a hacer la maleta mientras nosotros te esperamos aquí abajo.

-Vale.- susurre yo y fui corriendo a la habitación.

Cogí solo las cosas necesarias, unas cuantas camisetas dos pares de vaqueros, cosas para el aseo y otras tonterías.

Baje en unos diez minutos. Mi madre y Kel13 seguían en el salón sin decirse nada.

-Vamos.- dijo mi madre levantándose, Kel13 se levanto enseguida.

Fui despacio hasta la puerta, aun no sabia que hacer para que mi madre no viera a Zahary.

Fui a paso lento y mi hermano también. Estábamos justo en la puerta , era mi ultimo momento de decirle la verdad y tener que quedarme en Londres. Pero no lo podía hacer. No.

Entonces sonó un móvil. Me sorprendí bastante. En el momento oportuno. Y era el de mi madre.

-Tu móvil esta sonando, mama.- informo Kel13.

-Lo se. Pues tendrá que esperar.- dijo mi madre decidida.

-Imaginate que es algo importante.- Informo Kel13.

-Bueno, vale. Ahora mismo vuelvo.- y se fue al salón lo mas rápido que pudo.

-Corre, corre...que pronto se dará cuenta de que nadie responde por el otro lado.- dijo Kel13. Cogió mi maleta y salí de casa casi corriendo. Le seguí lo mas rápido que pude.

-Monta al coche.- dijo mi hermano.- Yo meto la maleta.

Hice lo que me pedía. Dentro me esperaba Zahary un poco nervioso. Le sonreí y el me devolvió la sonrisa.

Pronto Kel13 vino hasta la ventana de mi lado.

-Mas te vale que me llames cuando llegues.- me ordeno y me dio un suave beso en la frente.- Te echare de menos, enana.

-Gracias...- susurre y Zahary arranco.

-¿Porque te has retrasado tanto?- pregunto Zahary.- Empece a preocuparme por ti.

-Es duro decirle a tu madre y a tu hermano que te vas de casa así sin mas.¿Sabes?- me arrepentí de decirle eso porque soné mas dura de lo que esperaba.

-Lo siento. Se lo has contado, ¿verdad?- no podía mentirle.

-Solo a Kel13. Lo siento, no era mi intención pero no quería dejarle con la duda de que había pasado algo , y si no fuera por el ahora mismo no estaría yendo hacia Nueva York.- esperaba que se enfadara pero no lo hizo.

-No pasa nada, te comprendo.- suspire.

    -Tenemos que volver en una semana justa.

    -Lo se.- dijo y suspiro de nuevo.- A veces me gustaría escapar contigo de este mundo y vivir felices en otro lugar, en el paraíso.

    -Pues creo que la entrada a ese lugar me es prohibida.

    -A mi también, he matado a muchas personas a lo largo de mi vida.- un pensamiento vino a mi mente y se lo tuve que contar a Zahary en forma de pregunta.

    -¿Tu has luchado en alguna guerra? Durante el tiempo que recuerdas. Es decir, ya se que en tu tiempo no hubo guerras, pero alguna pequeña confrontación.

    -Si, luche en varias, pero era la nobleza y los campesinos u otros nobles no tenían las armas de las que yo podía disponer y los beneficios que podía obtener.- menee la cabeza en forma de afirmación.

    -Lo que aun me queda en duda es el Witchcraft Act* (un acto que castigaba con la muerte la brujería ) en el reino de Enrique VIII se castigaba a las brujas pero tu decías que ellos os echaron de la corte porque creíais en la magia.

    - Si, ellos mataban a las brujas pero no tenían pruebas de que ellas de verdad cometían esos actos. Yo creo que mataban a gente inocente. En nuestro reino se aseguraron de ello. Posiblemente sintieron miedo y lo negaron. Desde entonces su majestad no nos volvió a aceptar.

    -Osea que ¿Enrique fue hasta tu reino para comprobar lo que decíais?

    -En realidad fue su padre , Enrique VII, entonces aun no existía el Witchcraft Act. Pero también se castigaba por brujería. A mi abuelo deberían haberle colgado por decir esas cosas pero resulta que era amigo del rey y este le dejo vivir a condición de que su reino quedara fuera de Inglaterra. Entonces mucha gente se fue de Iryed pero quedo un gran pueblo. Eramos los mejores artesanos de Inglaterra y también arquitectos. Nuestro castillo era el doble que el del rey.

    -Vaya. Me habría gustado verlo.

    -Lo malo es que se quemo, en un ataque que tubo Iryed después de que yo muriera. Fue una gran perdida. No quedo casi nada.

    -Lo siento.- susurre.- Pero aun así quiero que me lleves algún día para que vea lo que haya quedado.

    -Te lo prometo.- le sonreí. Me dolía que Zahary hubiera perdido su reino y también me sentía culpable de que el tuviera que haber venido a este mundo nuevo y desconocido por mi.

    -¿Porque no duermes un poco? Te vendrá bien, el viaje es muy largo.

    -Yo quiero ayudarte, también se conducir y cuando te canses me dices y yo me pongo al volante.- el rió y me sonrió.

    Le devolví la sonrisa y me apoye en el asiento.

    No quería pero mis parpados me empezaron a pesar hasta que al final los cerré y sin darme cuenta me quede dormida.

    Sin faltar a su palabra, Veone se me apareció en sueños.

    -Hola Lisa.- la mire cautelosa. Intente cerrar mi mente lo máximo posible.

    -Te sera imposible. No puedes encerrar a tus pensamientos.

    -¿Que quieres? ¿Y porque siempre apareces en mis sueños?- le pregunte rápidamente.

    -Todo tiene una explicación pero tendrás que esperar para saberla.

    -¡No! Quiero las respuestas ya.

    -Vale. Te prometo que te contestare a una de ellas.- no podía negarme, si insistía quizás me negaría la única respuesta que iba a regalarme.

    Tenia tantas preguntas. ¿Que soy? ¿Como conseguir que Edgar me deje en paz? ¿Como consigo hacer magia?...

    -¿Porque yo voy a cambiar el mundo?- me decidí al fin.

    -Eres única.- y se desvaneció antes de que pudiera protestar. ''Única'' eso ya lo sabia, pero ¿que podía esperarme? Estaba visto que Veone no quería decirme nada pero entonces ¿porque se me aparecía? ¿Para liarme aun mas? Es posible ya que ella era un ser endemoniado. Lo único raro esta vez es que yo no me fui, me quede en aquel lugar lleno de niebla que cubría casi todo.

    Todo era luz, no se veía la lejanía, parecía el...¿cielo?

    Mire a mi alrededor haber si encontraba algún camino o algo que me pudiera conducir hasta Veone.

    Mire abajo y vi algo negro, me agache y lo cogí, había tanta niebla que no pude distinguí lo que era.

    Al cogerlo intente tocar el suelo, pero no había, la cosa que había cogido estaba flotando.

    Me levante y lo contemple, era un poco mas grande que mi mano y era una pluma. Una pluma negra de un negro brillante y resplandeciente. Como la de un cuervo pero alrededor del raquis todo era blancura.

    Me sorprendió esa pluma y también su significado.

    ¿Eso quería decir que las brujas iban con cuervos? Era lo mas probable pero no había visto a ninguno por allí.

    De repente desaparecí de ese lugar y me quede en la negrura, no me asuste ya que era lo que normalmente soñaba. Estuve un tiempo allí hasta que una voz masculina me despertó.

    -Lisa, Lisa, ya estamos en el aeropuerto. Despierta. Despierta...amor.- me decía Zahary, en la ultima palabra pareció dudar pero la dijo y eso me recorrió el cuerpo con un sentimiento de felicidad absoluta. Pestañee varias veces y abrí los ojos. Me encontré a el, a la única persona que quería ver. Sonreí torpemente y el me devolvió la sonrisa. A medida que se me aclaraba la vista vi sus enormes ojeras y sus ojos rojos. De repente volví a la realidad.

    -¿Que hora es?- pregunte excitada. Antes de que pudiera contestarme mire por la ventana y era de día.

    -Son las 10 y ya estamos en el aeropuerto de Buxton.

    -¿De Buxton? Eso significa que has estado conduciendo toda la noche.- el asintió pero su sonrisa no desapareció.- Mierda. Lo siento, lo siento, lo siento. No era mi intención dormirme, deberías haberme despertado para que conduciera yo...

    -Tranquila, no pasa nada. No iba a despertarte y así arruinar la escena mas bella que he visto en mi vida. Eres realmente hermosa cuando duermes.- eso me hizo sonrojarme. ¿Yo hermosa? ¿Cuando duermo? Ja, y ya de paso no soy bruja.

    -Bueno, es hora de que cojamos las maletas y vayamos al aeropuerto, el avión despegara a las 11.

    -Vale.- dije incorporándome, me fije que estaba cubierta por la chaqueta azul claro que llevaba Zahary a la mañana. Sonreí por dentro , la retire y se la devolví. El la cogió y se la puso mientras salia del coche. Antes de que pudiera abrir mi puerta el vino y la abrió invitándome a salir.

    Volví a sonreír y salí. Hacia mucho frió fuera pero eso era normal en Buxton.

    Empece a tiritar y Zahary enseguida saco mi chaqueta en los asientos traseros del coche y me la paso por los hombros.

    Fue sacando las dos maletas mientras yo me ponía la chaqueta.

    Cogí la miá pero Zahary enseguida me la quito de las manos yo puse cara de enfado que el no pareció notar. Empezamos a caminar y a medio camino sonó la alarma de mensaje de mi móvil. En la pantalla ponía que era de Kel13.

    Lo abrí y ponía. '' Enana, supngo k ya abreis llegado a NY. Solo espero k ayas tenido un buen viaje. TQM i tmbn mama.''

    sonreí y guarde el móvil.

    -Era de tu hermano ¿verdad?- pregunto Zahary sin esperar respuesta.- Se nota que te quiere mucho.- yo asentí para mis adentros.

    -¿Porque Buxton? Es decir, podríamos haber ido a Londres, esta solo a cinco horas.

    -Porque lo único que quería al principio era alejarme de ti lo antes posible y los vuelos que iban a America del Norte desde Londres eran después de dos días y yo sabia que si llegaba a esperar tanto al final no podría irme y posiblemente mi padre hubiera cumplido con su cometido.

    -¿Asique el estaba de acuerdo en ir a Nueva York?

    -No se lo llegue a comentar. El jamas se iría de Inglaterra pero pensaba obligarlo.- no quise decir nada mas.

    Entramos en la estación. La primera impresión que me dio fue que estaba hecha principalmente hecha de metal.

    Había bastante gente pero comparado con el aeropuerto de Londres eso no era nada.

    El techo era alto y formado por barras de metal que le daban la forma y lo sujetaban.

    A la derecha se encontraban los mostradores y las televisiones que indicaban los vuelos.

    A la izquierda se encontraban un conjunto de grandes ventanas que daban a un pequeño jardín rodeado por completo del aeropuerto.

    En el centro había una pila de bancos de metal y plástico que tenían la extraña pinta de ser incómodos.

    -Ve a sentarte en los bancos mientras yo arreglo el papeleo.- dijo Zahary soltando las dos maletas a mi lado.

    -¿No crees que debería ser yo la que hiciera esas cosas dado que estamos en el siglo XXI?- pregunte.

    -¿Cuantas veces te tendré que decir que ya se arreglármelas en este mundo?- pregunto el con una sonrisa en la cara y después se fue a uno de los mostradores.

    Cogí las dos maletas y fui despacio hasta uno de los bancos. Tenia razón, eran muy incómodos y fríos.

    Sentía un gran cansancio a pesar de haber dormido toda la noche, me pregunte como se sentiría Zahary.

    Me quede un rato allí con la cara enterrada entre las manos, sintiendo las maletas a cada lado de mis piernas.

    -¿Me podrías decir la hora? , por favor.- pidió una voz a mi lado que me resulto terriblemente familiar. Sin pensármelo dos veces retire la mirada de mis manos y antes de verla pronuncie.

    -¿Veone?

    Pero me tope con una señora mayor, adornada con muchas joyas y que tenia la pinta de ser millonaria.

    -Perdone, yo ...creo que me he equivocado de persona.- empece a disculparme.

    -No te has equivocado de persona. Soy yo, Veone. Solo que reencarnada en otra persona.- me afirmo. La mire con el ceño fruncido.

    -¿Que haces aquí?

    -Quiero contemplar con mis propios ojos una de las partes mas importantes de tu vida.- se levanto y se fue. Habría ido tras ella sino fuera porque Zahary se iba acercando y tuve que quedarme sentada.

    -Ya esta. Podemos ir yendo al avión si quieres. -dijo entusiasmado cogiendo las dos maletas.- ¿Pasa algo?- pregunto preocupado mirándome. Pensé en decirle lo de Veone pero preferí esperar a que llegáramos a Nueva York.

    -No, tranquilo. No me pasa nada.- dije intentando que no se me notara la mentira. Las palabras de la bruja me habían dejado inevitablemente sorprendida. Zahary sonrió de nuevo y empezó a andar.

    -Si tienes hambre podemos pasarnos por ese restaurante antes de ir al avión. Aun nos quedan 20 minutos.

    -Creo que un café no me vendría mal.- pronuncie. Él cambio de rumbo y se dirigió a la cafetería que había pasado inadvertida al llegar.

    A medio camino alguien agarro a Zahary por el hombro e hizo que se girara. El cedió pero yo me detuve , sin girarme esperándome lo peor.

    Al final me decidí y di media vuelta. Esperaba encontrarme cara a cara con Edgar pero no fue así, en su lugar me encontré a un muchacho de mi misma edad.

    Era tan hermoso. Era la segunda persona mas bella que había visto después de los mellizos.

    Pero a la vez eran tan diferentes con Zahary.

    Mientras que Zahary era de facciones duras y encajadas a la perfección, un rostro masculino, el chico era de facciones suaves y difuminadas.

    Su belleza era tan frágil como duradera. Enseguida me apareció la imagen de un diamante a la mente.

    Su cabello era corto y de una combinación de rubio claro y oscuro con un largo flequillo que le tapaba la mitad del ojo derecho.

    Sus ojos eran de un azul oscuro y de un azul claro rodeandole el iris que estaba bien definido y grande.

    Su nariz era pequeña y achatada. Su boca era fina y larga de un color rosa pálido que fue tomando la forma de una sonrisa dejando al descubierto unos dientes perfectamente ordenados y blancos.

    Su barbilla estaba ligeramente cuadrada y conservaba un semblante serio pero amable, antes de que apareciera aquella sonrisa en su cara y de que sus ojos se iluminaran.

    En el físico era muy parecido a Zahary solo que mas delgado y un poco mas bajo. Estaba vestido casual, casi improvisado, con una camiseta negra ,que resaltaba sus músculos e abdominales, y unos vaqueros.

    Era tan bello que era imposible creer que existiera una persona así.

    Sentí como un sentimiento nuevo se apoderaba de mi y destruía algo dentro. Pero no sabia el que. Me sentí rara y a la vez confusa y por eso mire a Zahary que enseguida hizo que me sintiera mejor.

    El chico no pareció notar mi presencia ya que sus ojos estaban clavados en Zahary mirándolo rebosante de felicidad.

    -No habéis cambiado en nada por lo que veo. La edad nunca llego a afectaros.- pronuncio aquel desconocido con una voz suave pero decidida, la voz que esperaba que tuviera.

    Zahary le miro con el ceño fruncido esperando una explicación mientras que yo me quede sorprendida por la forma de hablar de aquel chaval.

    -¿Quien eres?- pregunto Zahary zafándose de la mano del chico.

    -Es imposible que no me reconozcas, padre.- respondió este sin que su sonrisa desapareciera.- Soy tu hijo. Lander.