четвъртък, 21 април 2011 г.

Confusa...


Hola a tod@s!! Bueno, pues he hecho esta entrada para comunicaros que en un futuro muy proximo puede que deje de escribir.
No estoy segura mas bien estoy muy confundida asique no se que hare. Aun no he decidido nada.
Lo mas probable es que deje de escribir durante un tiempo para despues volver con la historia.
Tambien me gustaria que me dierais vuestra opinion sobre lo que he "decidido" ya que no se que hacer.
No tengo unas razones claras por lo que puede que sea solo una venada.
Os agradezco muchisimo que durante todo este tiempo me hayas apoyado con la historia ya que sin vosotros dudo que hubiera sido capaz de llegar ni al capitulo 10.
Aqui os dejo una foto de todos los personajes que compone
n mi historia, espero que esteis de acuerdo con el Zahary que he elegido ya que asi me lo imaginaba yo. Mas abajo teneis la foto.
En fin, supongo que esto es como una despedida, aunque temporal, aun no se sabe nada asique no me voy a precipitar.
Otra vez mas os agradezco todo vuestro apoyo y gracias por confiar en mi. Todos vuestros comentarios me animan dia a dia a continuar. Enserio, soy yo la culpable porque no estoy a la altura y temo decepcionaros.
Por ultimo os doy este regalo porque al fin y al cabo os lo mereceis: Lisa es un angel, pero es un angel unico y especial.



Os quiero

събота, 16 април 2011 г.

Capitulo 24.


-¿Que?- pregunto Zahary incrédulo y me miro de arriba abajo .- T...tienes razón. Lisa, tu brillas.

Me quede sin moverme y sin querer mirarme. Lo que decían no podía ser verdad. Empece a respirar por la boca para no desmayarme.

En ese momento se giraron casi todos.

-¿Que os pasa que no venís?- pregunto Alex. ¡No! Si Alex me viera todo estaría perdido. Lander se apresuro a taparme.- ¿Que esta pasando?- fue acercándose hasta nosotros. - ¿Lisa estas bien?

-Alex...te lo puedo explicar. -empece pero Lander me interrumpió.

-Lisa brilla porque se a echado unos polvos...

-¿Que Lisa brilla?- pregunto Alex sin terminar de creérselo. Le empujo a Lander y me miro con el ceño fruncido.- ¿De que estáis hablando? Lisa no brilla.

-¿Que?- pregunte y me apresure a mirarme las manos. Me quede con la boca abierta. Estaba resplandeciendo como una estrella. Yo brillaba, pero ¿como es posible que Alex no lo viera?

Lander y Zahary volvieron a mirarme y después miraron confundidos a Alex mientras los demás se acercaban.

Mire instintivamente a Selene. Ella también me miraba con la boca abierta eso significaba que ella también me veía brillar.

Lander fue el primero en recobrar la cordura.

-Seguramente los polvos brillantes fueran de mala calidad. No se los recomiendo, chicas. -dijo medio bromeando para relajarnos a todos.

Nicol se sentó enseguida a mi lado.

-Lisa, ¿estas bien? ¿Te sientes mal? Yo puedo acompañarte a casa.- dijo enseguida. Negue con la cabeza.

-Me...me siento bien, Nicol. Gracias.- ella me miro con el ceño fruncido pero yo rehuí su mirada. Odiaba mentirle a Nicol pero no me quedaba mas remedio. Me levante tambaleante y fingí una sonrisa para no preocupar mas a la multitud. Zahary me cogió para ayudarme pero rehusé su oferta.

-Estoy bien. No hay de que preocuparse.

-Ya es definitivo. Lisa esta embarazada.- dijo Troy bromeando.

-Si no fuera porque es Lisa y conociéndote como te conozco,Troy estaría segura de que tu eres el padre - le corto Carol.

Troy no dijo nada, acostumbrado como estaba a que Carol hiciera de sus bromas una birria.

Les sonreí y me adelante unos cuantos pasos. Todos parecieron relajarse al ver que podía andar y aparentar una cierta normalidad. Todos menos los mellizos y Lander. Yo sinceramente no sabia que pensar.

Me dirigí hacia el instituto y mis amigos se apresuraron a entrar en sus respectivas clases.

Zahary y Lander se pusieron a mi lado y Selene iba detrás miá.

-¿Te encuentras bien?- me pregunto Zahary. No respondí. No quería hablar pero preferí informarlos antes de que me atormentaran con sus preguntas.

-Yo...-no quería decirlo.- Yo brillo.

-Si. Pero las pocas brujas que yo he visto en mi vida nunca brillaban. -dijo Lander.

-Pero Lisa es especial. Si fuera una bruja normal y corriente, ahora mismo nosotros no estaríamos aquí.- agrego Selene.

-Lo mas extraño es que Alex no lo vio.- dijo Zahary dubitativo.

-Posiblemente tenga problemas de vista.- propuso Lander bromeando.

-Los demás tampoco lo vieron.- intervino Selene.

-Pero vosotros si. ¿Como es posible?- pregunte yo mas a mi misma que a ellos como si mi corazón pudiera darme la respuesta.

-Quizá nosotros también seamos especiales.- dijo Lander de nuevo bromeando. Nadie dijo nada aunque no se tomaron las palabras de Lander en serio.

-De alguna manera sois especiales. Porque venís del pasado.

-Somos muertos vivientes. -dijo Lander con una sonrisa pero lo que dijo me heló la sangre. Yo jamas los definiría como muertos vivientes porque para mi algo muerto es algo sin alma, incapaz de amar.

En ese momento se acerco una de las profesoras que tenían que cuidar el pasillo y nos miro con las cejas alzadas antes de regañarnos.

-Ahora vamos.- dijo Zahary suavemente antes de que abriera la boca.

Ella asintió y nos encaminamos hacia la clase de los mellizos. Por lo visto ellos dos coincidían en todas sus clases. En ese momento tenían Física.

Zahary me sonrió para tranquilizarme y sus ojos se iluminaron enseguida. Tanta perfección era mucho para mi. Selene me abrazo y los dos entraron al aula.

-Ahora tengo educación física.- comento Lander intentando decirme algo con eso. Aunque no entendí el que.

-Yo tengo arte.- le informe.

-Dos asignaturas no muy importantes.- dijo Lander.

-¿Que pretendes decir con eso?

-Quieres saber porque brillas, ¿verdad?

-Por supuesto.

-Pues entonces vamos a averiguarlo.- dijo cogiéndome de la mano y haciendo que andará lo mas rápido que pude.

-¿Ahora?- pregunte parándome en seco.

-Si. Ahora.- dijo y volvió a guiarme.

-Ahora no podemos, ademas el conserje nos vera y no tendremos escapatoria.- dije intentando convencerle de que su idea era absurda.

-No si hay alguien herido. -dijo.

-Oh, no. Yo no pienso hacerme nada.

-¿Quien a dicho que iba a sacrificarte a ti?- pregunto como si lo que acababa de decir fuera lo mas estúpido que a oído.

-Ni se te ocurra hacerte daño.- le dije poniendo un dedo delante de sus ojos como advertencia.

Nos habíamos parado justo al comienzo de las escaleras.

El me sonrió pícaro y comenzamos a bajar las escaleras. El era muy rápido y me soltó la mano pero hice un error al dejarle ir solo.

Fingió que se tropezaba y cayo encima de las escaleras con los codos por delante. Ahogue un grito y fui hasta el. El se levanto sonriendo y me enseño los codos ensangrentados.

-¡Estas loco! ¿Como se te ocurre?...- empece pero el parecía no escucharme y siguió bajando las escaleras.

Llegamos a conserjería y el conserje nos observo por encima de sus gafas con una expresión distante y aburrida.

-¿No se supone que deberíais estar en clase?- pregunto.

-Si, pero he sufrido una caída y necesitamos ir hasta enfermería. - dijo Lander enseñando los codos. Sabiendo lo pésima que era mintiendo solo pude asentir y mirar a Lander con cara de pena...

-¿Ella también se a lesionado?- pregunto el conserje.

-Eh, no. Pero ella fue la causante de mis heridas asique se siente fatal por ello y tiene la necesidad de acompañarme.- dijo Lander.

-Esta bien, esta bien. Al fondo del pasillo esta la enfermería pero supongo que la señorita Devonne ya sabe eso.

-Por supuesto.- dije al fin sonriendo al conserje que me devolvió la sonrisa.

-Vamos.- dijo Lander y se apresuro hacia el desierto pasillo.

Justo cuando estábamos delante de la puerta de la enfermería el me cogió de la mano y me hizo entrar por otra puerta.

-Este es el despacho del subdirector.- dije sin saber que pretendía hacer.

-Exacto. Ahora mismo tenia clase con el.

-Vale, pero no se que quieres hacer en su despacho.

-Resulta que en su despacho hay un gran ventanal por el que podría filtrarse una persona .- dijo Lander y me indico la ventana que realmente era muy grande.

El se dirigió hacia ella y la abrió. Me sonrió invitándome a pasar delante de el. Eso hice sin rechistar por miedo a que viniera alguien y nos pillara.

Salí por la ventana y el me siguió sujetándome por la cintura.

Estábamos en la parte trasera del instituto y desde allí no nos seria difícil escapar. Los aparcamientos estaban a unos pocos metros y no creía que hubiera nadie vigilando las puertas.

-Corre. Nos vamos en mi coche.- me ordeno Lander antes de empezar a correr por el césped arqueando la espalda. Le imite y llegamos sin ninguna dificultad al coche flamante de Lander. Con una sonrisa se excuso el no poder abrirme la puerta y me sentí feliz de que por fin podía hacer algo por mi misma.

Cuando ya estuvimos dentro el arranco enseguida y salimos a una velocidad impresionante del aparcamiento.

-¿A donde vamos? No pienso ir a la torre, ¿entendido?

-No nos dirigimos allí. - me contesto con otra sonrisa. -Vamos a la cueva.

-¿Y que se supone que encontraremos allí? Según se todo esta en la torre.

-No todo. Mientras estuve allí me entretuve mirando lo que había y hay cartas antiguas sobre brujas , escritas por mi, que hablan de lo que representan. Es impresionante ver como has cambiado de antes a ahora.- dijo con los ojos brillandole de asombro. Parecía un verdadero dios de oro y turquesa. Mi corazón se desboco enseguida y tuve la necesidad de acariciar su rostro que tan suave parecía. Mi mano no se estuvo quieta y pose mi mano en su mejilla confirmando lo que pensaba, su piel era lisa y suave, como la de un bebe.

El me miro sorprendido pero después reclino la cabeza para que pudiera apoyar mi mano entera sobre su mejilla. Aunque de una belleza ciertamente extraña Lander también era perfecto. Tanto que te dolían los ojos al contemplarle durante mucho tiempo.

Eso me llevo a dudar si viniendo del pasado cambiaba tu físico y te convertías en alguien perfecto.

-¿Que pasa? Aun no es de noche y mis ojos ya no están tan resplandecientes.- dijo con una sonrisa.

-Eres perfecto exponiéndote a cualquier luz.- el me volvió a sonreír con esa sonrisa tan peculiar suya. De repente tenia que decirle algo.- Prometeme que cuando vayas a la pelea no te pasara nada.

-Eso no te lo puedo asegurar.- dijo seriamente y enseguida baje la cabeza.- Pero lo que si te puedo asegurar es que después de esta tarde nadie mas volver a ponerte la mano encima. Desde ahora en adelante seré tu ángel guardián.


вторник, 15 март 2011 г.

Capitulo 23. Recreo

Por fin tocaba recreo, lo que me permitía una media hora para poder relajarme. Lo que Lander me había dicho me había dejado de piedra pero a medida que iba pasando la mañana le fui restando importancia. Se que el me daría las respuestas necesarias pero lo que había dicho aun no podía cobrar sentido en mi mente.

¿Un ángel? A quien se le ocurriría eso. Yo tenia magia dentro de mi pero de eso a ser un ángel había un espacio muy grande aparte de que lo mio se trataba de brujas y magos y lo que sea y la lucha entre Ángeles y demonios iba mas allá de los poderes humanos.

Decidí no pensar mas en esas cosas y acompañada de Carol, por muy raro que suene, me dirigí a la mesa.

No se encontraba nadie aun en nuestra mesa de siempre.

-Oye, -dijo Carol para llamar mi atención.- No quiero ser una entrometida ni nada pero es que me llevo preguntando esto desde hace varios días. ¿Entre Zahary y tu hay algo?

¿Que se suponía que tenia que contestar? Si, había algo pero iba mucho mas allá de una relación que ella podría imaginarse.

-Eh...si, hay algo entre los dos.- dije sin estar muy convencida.

Ella suspiro y exclamo.

-Menos mal.

-¿Por que dices eso?

-Porque así me dejas el camino libre para conquistar al bombón de chocolate blanco de Lander. He visto como te mira y me sera muy difícil poner sus ojos en mi pero no pierdo nada intentándolo.

No sabia que decir. Había un remolino de emociones en mi interior cada una elevándose sobre la otra. Los celos, la compasión, la amistad, el desamor...

No sabia que elegir. Quería mucho a Carol y era una muy buena amiga miá pero lo que sentía por Lander era mas fuerte y le quería con todo mi corazón pero en todo caso le dejaría el camino libre a mi amiga. Se lo merecía. Desde luego ella se había portado muy bien preguntándome primero a mi.

Preferí no decir nada ya que sabia que sonaría semejante a una mentira.

Ella me miro expectante pero yo retire la mirada. Por suerte Alex y Troy no tardaron en llegar y se sentaron con sus risas.

Yo me puse a comer mi ensalada hasta que vino Nicol.

Mas tarde vinieron los mellizos y Lander. Este ultimo ocupo el sitio a mi lado y me observo como si esperara algo de mi. Le mire y le dije.

-¿Que pasa?

-Es muy extraño por tu parte que llegue y no me saludes. -dijo tranquilo.

-Oh lo siento. Hola.- salude.

-Eso esta mejor. ¿Que tal te a ido la mañana?

-Te he tenido en mis pensamientos todo el día.

-Eso suena bien.

-No te hagas ilusiones. No he parado de pensar en lo que dijiste. ¿De verdad piensas que esa pluma es de un ángel?- baje la voz al ver que Carol nos estaba mirando detenidamente.

-Bueno, era una suposición pero si, podría ser de un ángel.

-Pero eso lo cambia todo. -el elevo las cejas mirando a otro sitio como si estuviera asimilando información.

-Tienes razón, pero ahora quitate esas cosas de la cabeza. No deberías prestar tanta atención a todo lo que te digo.

-Ese es el caso. Veone me dijo que tu tenias la respuesta a mi pregunta mas fundamental.

-¿Yo? Pero si ni siquiera se la razón de mi existencia como piensa que yo voy a saber lo que eres tu. A no ser que por fin valoren mi nivel intelectual.- lo ultimo lo dijo bromeando para relajar la situación.

-Ella dijo eso.

-Como también dijo lo de mi abuelo y eso es mentira.

-¡No lo es! Estoy segura de eso.

-Solo porque haya dicho “desealo” en una situación oportuna no significa que sepa como haces magia o porque la haces.

-Pero la cuestión es que lo dijo y hasta que oiga toda la verdad no pienso entrar en razón. Nadie me convencerá de que Edgar oculta algo.

-Eso no te lo voy a negar, todo el mundo tiene sus secretos pero mi abuelo siempre fue una persona abierta y resuelta. No creo que tenga ases en la manga.

-No se, a mi eso no me convence pero dejemos lo pasar por ahora.

-¿Te dijo algo mas?

-Si, algo del amor. Me dijo...-me tomo un suspiro hasta ese momento no me había dado cuenta de que Lander me estaba sujetando de la mano.-... que yo te amaba a ti.

El me miro confuso. Por lo visto era otra respuesta la que se esperaba.

-Vaya. Esa Veone me empieza a caer bien.- fue lo único que dijo.

-Pero por mucho que te ame a ti, no eres el único.- le dije temblorosa en cada palabra.

-Lo se. -susurro. No podía soportar aquello por mas tiempo. Estar dividida era odioso y producía un dolor desgarrante.

-¿Que puedo hacer?- susurre mas para mi misma que para Lander.

-Decidirte y se perfectamente cual sera tu decisión pero me duele decirlo.

-¿Por que crees que elegiré a Zahary? ¿Por que no te das una oportunidad?

-Porque es mi padre y le quiero y porque se lo que sientes por el.- dijo. No sabia que decir. No el amaba a Zahary mas que a Lander, eso era imposible. Simplemente mis sentimientos por cada uno de los dos eran distintos. Solo eso.

-Pero yo siempre estaré allí aunque mis sentimientos no sean correspondidos.- dijo Lander y me cogió de la mano. Se la estreche intentando sentir su calor y toda esa energía que almacenaba.

No pude decir nada y dirigí mi mirada a los demás miembros de la mesa. Todos estaban mirando a Zahary que entretenidamente estaba contando algo. Pero lo pillamos justo cuando acababa.

-Guau. ¡Asombroso!- pronuncio Nicol con los ojos iluminados.

-¡Increíble!- dijo Anabella.

-¡Impresionante!- exclamo Carol que se encontraba a su lado casi sentada encima suya.

-Eres alto, atlético y según las chicas eres un tío bueno y ahora también poeta... ¡¿Acaso sabes volar?!- grito Troy molesto pero bromista.

-Bueno, mi tío tiene un helicóptero y pronto me enseñara a usarlo.- dijo Zahary con cara de inocente siguiéndole el juego a Troy.

-¡Dejalo! Aun conservo un poco de autoestima como para que vengas tu y la conviertas en cenizas.- contesto Troy y se aparto un pelo de la cara dando a entender su enfado fingido. Todos estallamos en carcajadas.

Cuando paramos de reír todo el mundo volvió a concentrarse en sus conversaciones o en comer.

-Ven esta tarde a la torre.- me dijo Lander.

-Oh no.- dije sobresaltada.

-Pero así podremos buscar libros y ver que cosas puedes hacer y después solo si quieres puedes acompañarme a la pelea.

-¿Aun piensas ir a esa pelea?- casi grite y todo el mundo en la mesa me oyó.

-¿Que pelea?- pregunto Troy ilusionado.

-Nada.- dije al tiempo que Lander decía “ Con Dylan”.

-¿Enserio?- Troy prefirió prestarle mas atención a Lander que a mi. -Me apunto.

-¿Pero tu y Dylan no erais amigos?- pregunto Selene.

-Si, supongo que lo eramos aunque el siempre me a querido como enemigo asique esta es su oportunidad. -dijo Troy guiñándole un ojo a Selene.

-Que valiente.- susurro Selene pero Alex oyó ese comentario y a continuación casi saltando de la silla exclamo.

-Yo también me apunto. - eso me molesto mas de lo debido.

-¿Es que estáis todos locos? La razón de esa pelea es absurda y sabéis perfectamente que Dylan no ira solo.

-Por eso me he apuntado.- dijo Troy.- Desde hace tiempo quiero darle una paliza a Bruno.

Resople y puse los ojos en blanco mire a Zahary en busca de ayuda pero el bajo la mirada lo que me dio a entender que el también iba a participar.

No tuve mas remedio que quedarme callada mientras ellos planeaban de quien se iba a encargar cada uno en caso de que Dylan fuera acompañado.

Para colmo tuve que decirles todo lo que había pasado y Zahary se quedo muy sorprendido al comprender que el era la razón de la pelea.

-No llevareis navajas ni nada por el estilo, ¿verdad?- pregunte.

-Solo si es necesario.- me informo Troy. Puse cara de advertencia y agrego- Tranquila, por ahora no pensábamos llevar nada pero solo por si acaso...

-Esto es absurdo. ¿No veis en que os estáis metiendo? ¿Y si sale alguien herido? Todo sera por mi culpa.- dije enfurruñada.

-Yo soy el que a dejado claro que habrá pelea asique yo cargo con todo.- dijo Lander tranquilizador y fue a sentarse con Troy. No paso ni un segundo para que Zahary viniera a hacerme compañía.

-¿Esto es algo como las citas express?- pregunte bromeando e intentando no pensar en la tontería que iban a hacer esta tarde.

-Si quieres llamarlo así. -dijo el sonriendo. -Tranquila. Recuerda que yo y Lander estamos entrenados desde pequeños. Un par de adolescentes furiosos no creo que nos vayan a vencer.

-Pero ese par de adolescentes furiosos como tu los llamas han mandado a personas mas de una vez al hospital.

-Tranquilizate. No nos va a pasar nada.

-Exacto. Porque yo voy a estar allí, y si hace falta usare la magia para que no os pase nada.

-No, tu te quedaras en la torre con Selene.- dijo rotundo.

-No pienso quedarme de brazos cruzados sabiendo que tu corres peligro.

-Pues tendrás que hacerlo. No podre concentrarme sabiendo que tu estas allí. Estaré todo el rato pendiente de ti y te juro que así sera peor.

-Lo se. Pero y los nervios. Yo puedo volverme loca pensando en lo que esta pasando allí. Los pensamientos mas malos acudirán a mi mente. ¿Y si tienes que ir al hospital? ¿Y si te matan sin querer?Yo no podre soportarlo.

-¿Tan débil me crees? Que yo no quiera pelear no significa que no sepa hacerlo.

-Pero si no quieres pelear, ¿Porque lo haces?

-Porque no puedo dejar a mi hijo solo.

-Lander tampoco ira.

-Le conozco de hace tres días y la única conclusión que he sacado es que cuando dice algo se aferra a ello tanto que después es imposible hacer que cambie de opinión.

-Tengo mis métodos.

-No ayudaran. Te lo digo yo. Si quieres hacer algo positivo quedate con Selene en la torre.

-¿Y Edgar? ¿Y si decide matarme?

-No lo hará.

-¿Como estas tan seguro?

-Por que tenemos un trato.

-Creo que ese trato ya no sirve. Yo le he ofendido directamente y no creo que pueda perdonarme.- tampoco es que yo quisiera su perdón. Zahary me estuvo contemplando durante todo el rato y ahora por fin su expresión paso a ser seria.

-No te hará nada. Te lo juro.

-Si tenemos que quedarnos yo y Selene en alguna parte que sea en mi casa.

-Vale. Pero cuidado con tu hermano.- dijo bromeando.

-Mi hermano esta únicamente enamorado lo de tu padre va a mas.- el sonrió divertido y decidí proseguí sabiendo que su expresión iba a cambiar enseguida después de que hablara. - Una cosa. ¿Tu le contaste a tu padre como yo logro hacer magia?

-No.- dijo el meditativo.

-¿Y Selene?

-Ella se pasa el día conmigo, no a tenido tiempo de hablar con nuestro padre.

-Entonces ya es oficial. Edgar miente. -el me miro confuso y enseguida me puse a explicarle.

-Increíble aunque me parece imposible que nuestro padre no nos lo haya contado. El siempre nos decía todo.

-La realidad es dura.

-No termino de creérmelo pero y aunque fuera así. Aunque mi padre supiera toda la verdad, entonces...- el se quedo mudo.

-Sigue.

-Si mi padre sabe lo que eres entonces tendrá sus razones para temerte.- dijo pensativo. Una corriente eléctrica me recorrió el cuerpo. Sabia que Zahary tenia toda la razón. Pero, ¿de verdad era peligrosa?- Pero no pienses en eso porque yo no voy a permitir que te hagan nada.

-Pero...tienes razón. Tu padre no puede querer matarme solo por matar sino por lo que soy.

-Tu por ahora no pienses en eso, porque seguramente mi padre no sabrá lo que eres porque hasta ahora siempre te a llamado bruja. Ademas, aunque no lo fueras, aunque tu fueras algo mucho mas grande y maléfico yo no voy a dejar que te pongan un dedo encima. Te lo juro.

Lo mire a los ojos y le sonreí. El me devolvió la sonrisa y una vez mas me sentí flotando en el universo con el a mi lado. Solo el y yo.

Pero el timbre no quería que me fuera por las ramas asique no tardo en hacerse oír.

-No quiero ir a clase ahora.- se manifestó Troy.

-¿Cuando quieres?- pregunto Jeremy.

Yo también quería desaparecer. ¡Quería volar!

Me levante y sentí una sensación embriagadora y sofocante que hizo que me sentara de nuevo en el asiento.

Lander y Zahary se acercaron a mi y me sujetaron por los brazos.

-¿Que a pasado?- pregunto Zahary preocupado.

-Mira, Zahary. Lisa brilla.- Dijo Lander suave.

сряда, 2 март 2011 г.

Capitulo 22

Me desperté sobresaltada y sudando. Las visitas de Veone se habían convertido en algo normal para mi pero mis despertares seguian siendo igual de inesperados.

Lo que me había dicho esa noche me había dejado realmente sorprendida y confusa. ¿Que se suponía que debía hacer ahora?

¿Llamar a Lander? ¿Ir a por Edgar? ¿Buscar apoyo o dejarlo pasar?

Encendí la luz y a continuación mire la hora en el reloj de mesa que ya estaba arreglado y que por lo visto mi hermano era el que lo había recogido de la relojería del señor Fanning. Enseguida me sentí culpable de que fuera Kel13 el que tenia que hacer mis tareas. Esperaba que lo comprendiera.

Era mas de medianoche. Era muy tarde como para llamar a Lander y menos para pedirle que se pasara por mi casa. No pensaba ir a la torre ya que sentía el miedo de caer en manos de Edgar, después de lo que me había contado Veone mi idea sobre Edgar era muy clara y sabia que tenia que temerle como al que mas.

Podría llamar a Zahary y seguro que vendría pero aunque era el que mas necesitaba para vivir en estos momentos era el menos apropiado ya que él seguramente sabia tanto al respecto como yo.

Con un suspiro lo deje pasar. Me tumbe de nuevo en la cama apagando la luz y cerré los ojos intentando reconciliar el sueño.

No pude. Me levante de nuevo hasta sentarme en la cama y suspire. Encendí la luz que por lo visto ya no me dañaba los ojos y bebí un poco de agua. En mi mesilla de noche aun estaba el diario de Alcander. Lo cogí y lo contemple. Parecía uno de esos libros que ahora valdrían millones y que posiblemente acabaran en algún museo.

Lo abrí y contemple la primera pagina. En letra de imprenta estaba escrita la firma de Alcander con el correspondiente “el rey”. Resople y pase de pagina.

Eran tan finas y frágiles que me dio miedo romper alguna.

En la siguiente ponía en modo de introducción “Un poco de la vida del rey de Iryed”

Pase de pagina y me detuve. ¿De verdad quería leer las crueldades de ese rey? No estaba segura lo que si sabia es que así estaría mas cerca del mundo de añoranza de los mellizos y de Lander.

Decidí proseguir.

¿Como empezar a contar mi vida? Ahora tan solo soy un viejo monarca que tiene tantas cosas que contar que ni el mejor poeta de la corte puede expresar lo que he vivido durante estos últimos años.

Estoy escribiendo este libro para mi querido hijo Edgar II que espero que siga mi ejemplo.

Nací en el palacio de Iryed hace ya mas de 50 años. Según me contó mas tarde mi padre era un día caluroso y el estaba de caza. Ese día cazo su numero máximo de presas. 5 jabalíes y no se cuantos ciervos. Dijo que ese día fue bendecido por Dios y espero que lo haya sido. Mi madre murió en el acto lo que sigue infundiéndome una desgracia infinita porque aunque tenia pupilas no era lo mismo que ser educado por tu madre. Eso me lleva a añadir que viví en un mundo de hombres.

Mi padre, Alcander III de Iryed era uno de los reyes mas poderosos de Inglaterra y conservaba una muy buena amistad con Edmundo Tudor, una amistad que mas tarde se rompió y no puedo evitar sentirme culpable de eso.

Tuve una infancia buena y favorecedora. Mi padre contrato a los mejores tutores y estrategas de Inglaterra para que me educaran, pero mi padre nunca supo que yo no tuve que utilizar todo eso porque me enfrentaba a algo mayor. Algo mucho mayor que superaba mis fuerzas.

A Jane la conocí cuando ya había cumplido los 20, hasta entonces apenas podía haber disfrutado la vida de un rey, la mayoría de mis acciones se concentraban en tareas para mi padre o en lecciones.

Debo reconocer que como cualquier rey después de haberme casado tuve varias amantes, algunas sirvientas o algunas hijas de condes. Las que eran habituales en mi vida personal y social ya que eran las hijas del mejor amigo de mi padre, el conde de Ruchfolck, fueron las hermanas Lydia y Marta. Las dos eran gemelas y me era imposible distinguirlas. Las dos tenían una personalidad dura y permanente mas tarde supe que querían desbancar a mi querida Jane del trono e incluso algunos afirmaron que ellas fueron las culpables de su muerte. Pero yo siempre supe que eso era mentira porque yo la mate con mis propias manos”

No pude continuar. Mis parpados ya se estaban cerrando y por muy interesante que me pareciera el diario mi cerebro iba perdiendo la conciencia hasta que al final me rendí y caí en los brazos del sueño.

Me despertó el irritante sonido del despertador. Habría preferido mil veces mas la voz de mi hermano.

Me frote los ojos mas de lo debido y me levante lentamente. Odiaba las mañanas, me encantaba estar tumbada en la cama hasta tarde, podría decirse que era una de mis aficiones favoritas.

Fui hasta el baño y me lave la cara después fui hasta el armario y conjunte una minifalda con unos leggins, una camiseta y unas converse.

Últimamente quería impresionar mas de lo debido.

Me reí de mi propia estupidez y baje a la cocina con la mochila al hombro.

Aun seguía presente mi lectura de anoche y ocupaba todos mis pensamientos. Me aterraba la frase final pero no tenia tiempo de ponerme a leer de nuevo.

Kel13 se encontraba en una silla absorto en echarle cereales a un cuenco lleno de leche.

-Buenos días.- salude. El me miro y me devolvió el saludo moviendo la cabeza.

-¿Que tal has dormido?- me pregunto.- Tienes una ojeras enormes.

Saque otro cuenco y lo llene de leche antes de meterlo en el microondas y sentarme en una silla.

-He visto a Veone y me a dicho que todas las respuestas las tiene o Edgar o Lander. Es muy extraño. Después he estado leyendo el libro que me dejo Zahary sobre su abuelo y te puedo asegurar que Edgar a salido igual que su padre.

-No me extraña-.Y supongo que los hijos igual.- refunfuño. Resople y saque el cuenco del microondas. Le quite la caja de cereales de las manos y empece a depositarlas en la leche.

El puso una mueca de enfado y se concentro en comerse los cereales.

-Todavía no puedo asimilar esto. Es tan...tan...- murmuro mi hermano sin saber como continuar.

-¿Raro?- pregunte pero el negó con la cabeza. -¿Extraño?...¿Inasimilable?...¿Malo?..

-¡Prodigioso!- exclamo el, viendo el giro que tomaban mis proposiciones.

-¿Prodigioso?- solté una risa sarcástica.- Te recuerdo la definición de prodigioso. Prodigioso es algo admirable,destacado, maravilloso y extraño. Yo no le veo nada de maravilloso a todo esto. Yo no quiero ser una bruja o lo que sea. No quiero serlo, simplemente deseo ser normal. Como tu.- el estaba sacudiendo su cabellera dorada a modo de negación. Después me miro a los ojos y por fin estaba serio.

-Desde pequeño supe que tu tenias algo especial. Nunca fuiste como los demás. Siempre te esforzaste en serlo y nunca lo conseguiste. ¡Por Dios! ¿A cuantos les gustaría ser diferentes? ¿A cuantos les gustaría saber algo anormal? ¡Algo único y excepcional! ¡Abre los ojos y fijate en lo que puedes conseguir! ¿Y si no fueras una bruja? ¿Y si fueras una maga?

-¿Cual es la diferencia? Seguiría siendo malvada.

-¡No! ¿Quien te a metido esos cuentos en la cabeza? ¿Quien te a dicho que lo sobrenatural es malvado? ¡¿Quien?!- golpeo la mesa con el puño y no pude aguantar mas su mirada. Mire al suelo. Después de unos segundos sentí sus manos en mis hombros. No pude aguantar el insistente picor en los ojos y deje que las lagrimas fluyeran sin reparos. El era el mejor de los consoladores ya que había roto con tantas chicas hasta ahora pero al menos había tenido la certeza de quedarse a consolarlas. Decirles lo especiales que son y secarles las lagrimas.

Me alzo la barbilla y deslizo los dedos por mis mejillas borrándome las lagrimas. No pude contenerme mas y enterré la cara en su pecho. El me rodeo por la cintura y aguanto hasta que pare de llorar.

Como había cambiado mi vida en cuestión de días. Antes era despreocupada y feliz, dentro de lo que cabe. Pero ahora parecía un manojo de nervios que disgustaba a toda la gente de mi alrededor.

Quería parar, parar de preocuparme por si salia alguna bala , flecha o espada de algún sitio y se clavaba en mi corazón. Esas preocupaciones que me habían hecho pensar que yo no tenia que existir , que no tenia que respirar ni vivir.

-Te juro que no volveré a sacar el tema. Te lo juro. Intentare apoyarte en todo lo que pueda y siempre estaré allí cuando me necesites. En cualquier lugar y a cualquier hora. -me susurro mi hermano. Me separe de el y le sonreí.

-Gracias Kel. Pero por enésima vez te repito que no voy a exponerte al peligro. No soportaría la sensación de que tu estés en peligro.

-Yo no soportaría la idea de verte herida o...- no pudo continuar y volvió a estrecharme dándome un beso en la coronilla.- Mi dulce hermanita.

Cuando por fin acabamos de comer, el recogió los platos mientras que yo me daba los últimos retoques antes de coger el abrigo y salir de casa.

El autobús no siempre venia puntual pero hoy tuvimos la suerte de salir de casa justo cuando paró delante de nuestra casa.

Nos montamos dentro y Kel13 se fue a la fila final donde se encontraban sus amigos y las chicas mas populares del instituto.

Yo me senté en un asiento libre y saque mi libreta de música ya que esa tarde tenia examen de dicha asignatura.

Pronto apareció Alex a mi lado.

-Hola.- saludo muy feliz. Dirigí mi mirada a el. La luz del sol hacia resplandecer su pelo color ámbar. Le sonreí a modo de saludo.

-¿Música?- pregunto al mirar las notas escritas en mi libreta. Asentí.

El paró de hablar para que yo pudiera seguir estudiando pero no podía. Desde que había pasado todo eso sentía una barrera imaginaria formada entre mis mejores amigos y yo.

-¿Alex?- dije y me gire hacia el para contemplarle. El me miro elevando las cejas. No sabia de que hablarle pero necesitaba asegurarme de que el seguía viéndome como la Lisa de antes. -¿Que tal?

¡Que ingenua soy!

-Em...Bien, ¿tu?- pregunto el un poco confuso por la pregunta.

-Bien también.- dije y mire por la ventana. Empezaba a darlo por caso perdido pero no iba a rendirme tan fácilmente. -¿Nuevas conquistas?- pregunte dándole demasiada importancia a la pregunta que acababa de formular.

-Pues no. Mi ojo sigue puesto en Selene pero ella parece tan accesible pero a la vez también parece tan... solida.

-Alex...no creo que Selene sea la adecuada para ti.- susurre.

-¿Por que?- pregunto el ,medio a la defensiva.

Por que es una antigua reina que ya estuvo casada con el amor de su vida” pensé para mis adentros.

-Demasiada competencia.- conteste en su lugar.

-Pero ella es de nuestro grupo. Es mucho mas fácil así. Ademas tu podrías ayudarme ya que sois muy amigas. ¿Harías eso por mi?- pregunto haciendo un puchero y juntando las manos. Suspire. No podía decirle la verdad y en una situación como esa tenia que decirle que si.

-Sabes que si.- dije sonriendo. El me devolvió la sonrisa. En ese momento el autobús paro delante del instituto y el conductor anuncio mediante el altavoz nuestra llegada.

Nos bajamos y entramos al instituto. Apenas tuve unos segundos para hablar con Nicol antes de que sonara el timbre. Ni los mellizos ni Lander habían aparecido.

No pude evitar sentirme preocupada. Ellos eran alumnos ejemplares, pero un descuido puede pasarle a cualquiera.

Entre a mi clase de Sociales. Kim ya estaba dentro sentada en la silla del profesor. Había cumplido los 50 el año pasado y por lo visto eso le llevo a una depresión. Llevaba las típicas ropas de los profesores del año 1992 y siempre tenia su escaso pelo recogido en un moño en lo alto de la cabeza.

En cuanto a físico. Su expresión era dura, como la de un sargento y era bajita y no muy delgada.

Nos saludo con una media sonrisa y volvió de nuevo la cabeza a sus notas.

Por lo visto Nicol y yo eramos las primeras en llegar.

Mientras iban viniendo los alumnos yo me dedicaba a contemplar sus caras y buscar las facciones perfectas de los mellizos.

Al final, aparecieron. Di un largo suspiro de alivio que Nicol noto y que hizo que una sonrisa se dibujara en su cara.

Cuando por fin se sentaron en sus respectivos pupitres ,Kim empezó con la clase. Ese día íbamos a estudiar la Prehistoria y se oyeron algunas risas entre los alumnos.

Yo no preste mucha atención a la clase excepto en los momentos en los que era difícil no enterarse de las cosas, en concreto el cambio de sitio de Alan Fross en la ultima fila y el comentario de burla de Dylan diciendo: “Alan se a convertido en un nómada”

Mi principal pasatiempo era contemplar la perfección de Zahary. Su mirada interesada, sus labios tiernos y rosados, su expresión ceñuda en las partes que no entendía. Todo el era tan excitante que siempre parecía la primera vez que lo veías y necesitabas saber que de verdad existe.

Por desgracia el timbre no tardo en sonar. Yo recogí mis cosas y me encamine a la puerta para dar alcance a los mellizos.

Pero justo estaba en mitad del trayecto cuando alguien me cogió fuertemente del brazo y me arrincono contra la pared. Fruncí el ceño. Era Dylan.

-¿Que se supone que estas haciendo?

-Un recado.- contesto.- Mira Lisa, a mi no me gustaría tener problemas contigo por el respeto que le tengo a tu hermano y por ser amiga de Troy pero en esta ocasión lo veo necesario. ¿Te habías enterado de que estoy saliendo con Mary?- espero mi respuesta y al ver que negaba con la cabeza continuo.- Si. Estamos saliendo desde hace unos días pero se perfectamente que ella no me quiere, ¿sabes por que? Porque tu novio o como quieras llamarlo, no para de interponerse en nuestro camino. Así que dile que mas vale que se desapunte de todas las clases que tiene con mi novia o...

-Y si me niego a hacerlo.- le espete.

-Lo lamentaras.- dijo y me apretó la mandíbula con la mano. Por lo visto Dylan no había oído hablar de que la violencia de genero estaba prohibida.

-¡Eh! ¿Que se supone que estas haciendo Dylan?- dijo Zahary a su lado poniendo una mano en su hombro y separandolo de mi.

-Tu no te metas en esto. Ademas ya he acabado.- dijo Dylan zafándose del agarron de Zahary.

-¿Que le has dicho?- pregunto el sin dejar el brazo a torcer.

-Cosas pendientes.- contesto.

-No vengas haciéndote el listillo. No te pega sabiendo tus calificaciones.

-¿Tu buscas pelea?- pregunto Dylan detenidamente y con una sonrisa provocadora en la cara. Si hubieran puesto a Dylan y a Zahary estaba claro que seria Zahary el que ganaría.

-Mira, yo no quiero peleas.- empezó Zahary con tono reconciliador.

-¿Tienes miedo?- pregunto Dylan soltando una risa de superioridad.

-No. Lo que pasa es que...- comenzó pero no pudo continuar porque Dylan le interrumpió.

-Entonces si no tienes miedo nos vemos hoy a las 8 en la casa en ruinas de Brichin.

Una voz de alarma asalto mis pensamientos , esperaba que Zahary tuviera el suficiente sentido común como para denegar la cita ya que Dylan siempre jugaba sucio.

-Yo no quiero tener peleas con nadie...- comenzó de nuevo Zahary para mi alivio pero una voz detrás suya carraspeo justo cuando Dylan estaba a punto de estallar en carcajadas.

Todos nos giramos hacia el emisor del sonido y nos encontramos con Lander de brazos cruzados y con el ceño fruncido y antes de que alguien pudiera decir algo, esbozando una sonrisa dijo dirigiéndose a Dylan.

-¿Tu y cuantos mas?

¡No! No quería que Lander se uniera a esa estúpida pelea. Dylan lo fulmino con la mirada y se acerco a el con una sonrisa de superioridad.

-Nos vemos ahí.- y se fue por la puerta.

-No deberías haber hecho eso.- le reprendió enseguida Zahary. Lander se encogió de hombros y borro su sonrisa de la cara.

-¿Es que pensabas dejar que ese incompetente te manipulara?

-No, pero ahora no tenemos tiempo para peleas juveniles y menos por tonterías.

-¿Acaso te parece una tontería que ese haya intentado hacerle daño a Lisa?

-No es una tontería. Pero, ¿tu no tenias clase en la tercera planta?- le pregunto Zahary.

-Si pero una voz de alarma surgió de la nada y cuando vine hasta aquí vi a Dylan sujetando a Lisa del cuello.

-¿Una alarma?- pregunto Zahary para si mismo confundido.

-¿Y Selene?- pregunte para desviar la atención de aquel tema.

-La a llamado Lewis para que vaya a revisar su papel de Julieta en la obra.- me informo Zahary. Asentí y me encamine a las escaleras.

-Yo tengo clase de Biología.- nos informo Zahary y sonriendo se fue en la dirección contraria.

Nos quedamos Lander y yo.

-¿Que te toca ahora?- pregunto despreocupado.

-Física y química en la segunda planta. ¿A ti?- pregunte y metí la mano en el bolsillo del abrigo. Allí encontré algo suave. Lo saque sabiendo que es algo frágil por el tacto que tenia. Contemple la pluma negra y blanca en mi mano. Había olvidado que la había dejado en el abrigo el día en el que la encontré en mi maleta. Esa pluma que según Veone tenia la respuesta a mi pregunta.

-La pluma.- dijo Lander susurrando. Se acerco a mi y delicadamente la cogió. La contemplo de cerca.

-¿De quien crees que puede ser?- pregunte.- ¿De un cuervo? ¿Un águila? ¿Una paloma?

El me puso un dedo en los labios haciendo que dejara de hablar para después preguntar no muy seguro.

-¿Un ángel?